El reciente lanzamiento de un bono del Tesoro en dólares con vencimiento programado para octubre de 2027 ha generado un gran interés entre los inversores locales. Este instrumento se distingue por ofrecer pagos de intereses mensuales, una característica poco común en la deuda soberana actual, además de tener un plazo relativamente corto y vencer durante el mandato presidencial en curso.
La emisión, conocida como ARGBON27 o Bonar 2027, presenta un cupón fijo del 6% anual en dólares, lo que equivale a un 0,5% mensual. La oferta inicial asciende a hasta 150 millones de dólares, con la posibilidad de ampliarse hasta 250 millones. En el marco de un programa que podría llegar a los 2.000 millones de dólares, muchos analistas consideran que la corta duración del bono es uno de sus principales atractivos, ya que el reembolso total del capital se realizará antes de un cambio de gobierno en 2027.
Este aspecto contribuye a disminuir la percepción del riesgo político, un factor clave en la evaluación de la deuda argentina. Expertos de Criteria destacan que el bono podría atraer a quienes buscan inversiones en dólares con menor volatilidad y una duración breve. Además, su esquema de pago mensual de intereses podría resultar atractivo para aquellos que desean un flujo de ingresos recurrente en moneda dura, superando así el rendimiento de depósitos tradicionales. Las proyecciones estiman que el rendimiento del bono podría situarse entre un 6,5% y un 7% en dólares MEP, posicionándolo como una opción competitiva en un contexto donde hay escasas alternativas en la misma moneda.



