La situación del empleo en Argentina ha mostrado un preocupante retroceso en los últimos dos años, evidenciado por la pérdida de más de 300.000 puestos de trabajo registrados. Según datos recientes de la Secretaría de Trabajo, el mes de enero de 2026 cerró con una caída del 0,1% en el empleo asalariado mensual y del 1,2% en comparación con enero de 2025, lo que se traduce en un total de 304.322 empleos menos en el sector formal. Esta tendencia a la baja abarca tanto al sector privado como al público, así como también al empleo doméstico, generando una inquietante señal sobre la salud del mercado laboral argentino.

En un análisis más detallado, se observa que la disminución en el empleo registrado durante enero se debió principalmente al mal desempeño del sector público, que registró una merma del 0,1%. Sin embargo, el sector privado se mantuvo relativamente estable, mientras que el empleo en casas particulares experimentó un leve incremento del 0,2%. Este comportamiento refleja una situación compleja, donde el sector público enfrenta desafíos notables, a pesar de que otros sectores logran resistir la caída generalizada.

Por otro lado, el trabajo independiente presentó un crecimiento del 0,1% en enero en comparación con el mes anterior, impulsado principalmente por el régimen de monotributo, que se expandió un 0,4%. Este aumento en el trabajo independiente contrasta con las caídas registradas en otras categorías, como el monotributo social y los autónomos, que mostraron descensos del 1,4% y 0,3%, respectivamente. Este panorama sugiere que, aunque el empleo independiente podría estar ofreciendo algunas oportunidades, no es suficiente para contrarrestar la pérdida masiva de empleos en el ámbito formal.

Al hacer un contraste con los datos de enero de 2025, se revela que el sector privado sufrió una disminución del 1,5%, lo que equivale a 94.200 empleos menos. En el sector público, la reducción fue del 0,9%, afectando a cerca de 29.400 trabajadores, mientras que el empleo en casas particulares también se vio impactado, aunque en menor medida, con una caída del 0,3% que representa 1.200 personas. La situación es alarmante, ya que se evidencia que la recuperación del mercado laboral formal sigue siendo esquiva y que las políticas implementadas no han logrado revertir esta tendencia negativa.

Un análisis realizado por Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, destaca que, en comparación con noviembre de 2023, el sector privado perdió 206.262 empleos, el público 77.044, y en casas particulares 21.016. En contraposición, el número de trabajadores monotributistas aumentó un 7,8%, lo que equivale a 157.968 nuevas incorporaciones. Este fenómeno sugiere que muchos trabajadores están optando por el camino de la informalidad o el autoempleo ante la falta de oportunidades en el sector formal.

El informe oficial también revela que, al analizar la evolución del empleo en enero de 2026, se observa que la caída fue generalizada en diversas ramas productivas. Ocho sectores experimentaron reducciones en sus plantillas, mientras que solo dos se mantuvieron estables y cuatro mostraron crecimiento en el empleo. Entre los sectores que crecieron se encuentran la construcción (+1,1%), los servicios comunitarios y sociales (+1%) y la enseñanza (+0,1%). Sin embargo, los sectores más afectados fueron hoteles y restaurantes (-0,7%) e industrias manufactureras, que continúan sufriendo las consecuencias de la crisis económica.

En conclusión, la situación del empleo en Argentina es crítica y requiere de atención urgente. La pérdida de más de 300.000 empleos en los últimos dos años es un indicador de la falta de oportunidades y la necesidad imperiosa de reformas que fomenten la creación de empleo formal. La diversificación del mercado laboral y el apoyo a los sectores más vulnerables son pasos cruciales para revertir esta tendencia y garantizar un futuro laboral más prometedor para los argentinos.