La cementera Loma Negra se encuentra en un punto de inflexión tras la reciente incorporación de nuevos accionistas y la reestructuración de su dirección. Este proceso se da en el marco del centenario de la empresa y marca el inicio de una etapa que busca fortalecer su estructura financiera. La designación de Marcelo Mindlin como presidente del Directorio es una de las decisiones más relevantes, ya que representa a los nuevos inversores que jugarán un papel crucial en la planificación futura de la compañía.
La reestructuración se consolida tras la finalización del proceso de recuperación judicial de Intercement Participações (ICP), el accionista controlador indirecto de Loma Negra, que se llevó a cabo en San Pablo, Brasil. Este proceso fue clave para la recuperación de la compañía, ya que le permitió realizar un aumento de capital por un monto de R$ 2.816 millones, lo que equivale a aproximadamente 500 millones de dólares. Esta inyección de capital proviene de la emisión de nuevas acciones que serán suscriptas por acreedores que decidieron capitalizar sus créditos, transformando de esta manera parte de la deuda en capital.
En el nuevo esquema de accionariado, destacan principalmente Latcem LLC, liderado por Mindlin, que posee el 38,7% de la empresa, seguido por Redwood con el 26,7%, y fondos administrados por Moneda–Patria Investments, que cuentan con el 24%. Este nuevo grupo de accionistas llega en un momento clave para la cementera, que busca no solo recuperar su posición en el mercado, sino también establecer una base sólida para el futuro.
Una de las decisiones más significativas de esta reestructuración es la salida de Mover Participações S.A., que hasta ahora era el controlador final y ha decidido renunciar a sus derechos y cancelar su participación en ICP por completo. Este cambio representa una transformación en la estructura de poder dentro de la compañía, lo cual es fundamental para la implementación de estrategias que permitan su crecimiento sostenido.
El comunicado oficial de Loma Negra destaca que esta reestructuración concluye exitosamente y proporciona certezas fundamentales para el futuro de la empresa. Además, se menciona que toda la deuda del holding ha sido reprogramada hasta 2031, lo que no solo despeja el panorama de vencimientos a corto plazo, sino que también mejora las condiciones para proyectar el negocio a largo plazo. La compañía busca así establecer un entorno más favorable para el desarrollo de sus operaciones.
Con la llegada de Mindlin al mando de la presidencia, se abre un nuevo capítulo para Loma Negra, donde el enfoque estará en consolidar la recuperación de la empresa y acelerar los planes de crecimiento. Sin embargo, la continuidad de Sergio Faifman como CEO y miembro del Directorio asegura que la gestión ejecutiva mantenga una línea de estabilidad en momentos de cambio. Esta combinación de nuevos accionistas y continuidad en la dirección busca garantizar una transición ordenada, preservando la operatividad de la empresa sin interrupciones.
Desde Loma Negra se señala que la implementación de este plan de reestructuración es fundamental para asegurar el futuro de la compañía. Los nuevos inversores están comprometidos a aportar capital que se destinará a acelerar los planes de inversión, lo que permitirá a Loma Negra no solo estabilizarse, sino también posicionarse nuevamente como un referente en el mercado de la construcción y el cemento. Este proceso es, sin duda, un paso significativo hacia la modernización y sostenibilidad de la empresa en el competitivo entorno actual.



