En un escenario donde los costos de transporte no dejan de aumentar y la congestión en las ciudades se vuelve más notoria, las motos han adquirido un papel protagónico como solución de movilidad. Este fenómeno ha impulsado a muchos usuarios a reconsiderar su percepción sobre estos vehículos, viéndolos no solo como un medio de transporte, sino también como una inversión a largo plazo.
Recientes datos del sector indican que las ventas de motocicletas han crecido cerca del 15% en comparación con el año anterior durante los primeros meses del año, con un notable aumento en la demanda de modelos de entrada. Este cambio de mentalidad ha llevado a las motos a ocupar un lugar destacado en el mercado automotor, posicionándose como una alternativa eficiente frente a otros vehículos que requieren mayores gastos de uso.
Matías Ríos, gerente senior del negocio de motos del Grupo Corven, atribuye este crecimiento a varios factores. "La moto se ha establecido como un medio de transporte práctico y accesible. La combinación de costos razonables y opciones de financiamiento ha permitido que el mercado mantenga una tendencia positiva", indicó. Los especialistas aconsejan que, al considerar la compra de una moto como inversión, se debe tener en cuenta no solo el precio inicial, sino también el costo total de uso, la durabilidad y el mantenimiento del vehículo.



