La reciente eliminación de restricciones cambiarias en Argentina está marcando un nuevo rumbo en la exportación de servicios del país. Este cambio se produce en un contexto donde la estabilidad del tipo de cambio, el avance de la Inteligencia Artificial y el crecimiento de la autonomía profesional se entrelazan para fortalecer la competitividad del talento argentino en el mercado global. Con normativas que facilitan el ingreso de divisas y un entorno internacional cada vez más integrado, Argentina se posiciona como un referente en la exportación de servicios, destacando la calidad de sus profesionales más allá de la mera diferencia de costos.

Para 2026, el panorama económico argentino se presenta con mayor previsibilidad en comparación a años anteriores. Sin embargo, los profesionales que se dedican a la exportación de servicios aún mantienen un enfoque cauteloso. Según datos de la consultora internacional Deel, la demanda de talento argentino por parte de empresas extranjeras ha experimentado un crecimiento sostenido desde 2021, con Estados Unidos y el Reino Unido a la cabeza como principales contratantes.

Pese a la reciente fortaleza del peso, la mayoría de los profesionales prefieren resguardar sus ahorros en divisas extranjeras. Un estudio de Deel revela que el 67% de los encuestados optaría por recibir sus ingresos en dólares o stablecoins, en lugar de depender de la moneda nacional. Esta apertura económica también ha transformado la mentalidad de las empresas locales, que ahora ven la exportación no como un proceso unidireccional, sino como parte de un mercado laboral global en el que es posible acceder a un amplio abanico de talentos, independientemente de su ubicación geográfica.