El rol del Tesoro nacional se ha convertido en un pilar fundamental dentro de la política monetaria del país, en un contexto donde los flujos de pesos y dólares parecen girar en un círculo vicioso, como lo indica un reciente análisis de una reconocida consultora. Este fenómeno, denominado "calesita monetaria", revela cómo los recursos financieros se mueven entre el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Tesoro, generando complejas interacciones que impactan en la economía en su conjunto.
El proceso comienza cuando el BCRA emite pesos para aumentar sus reservas, una acción que busca fortalecer la posición del país ante el mercado cambiario. En respuesta, el Tesoro capta esta liquidez a través de la emisión de instrumentos en moneda local. Sin embargo, casi la totalidad de lo recaudado se destina a la compra de dólares al BCRA, fundamental para hacer frente a los vencimientos de deuda en moneda extranjera, creando así un ciclo que parece incesante.
De acuerdo con las proyecciones de la consultora, el volumen de rollover de la deuda acumulado hasta este año alcanza la impresionante cifra de 5,6 billones de pesos. Esta dinámica ha permitido que el Gobierno adquiera más de 5.000 millones de dólares desde enero, lo que se traduce en una expansión monetaria de aproximadamente 7 billones de pesos, representando un 16% de la base monetaria proyectada para fines de 2025. No obstante, el informe también destaca que la base monetaria ha disminuido un 3,9% en términos nominales durante este período, lo que implica un ajuste real del 13%.
Un análisis más detallado revela que, si se toma como referencia el fin de noviembre de 2025 para eliminar la estacionalidad típica de las fechas, se puede observar una reducción del 11,2% en términos reales de la base monetaria. Esta disminución plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas adoptadas por el BCRA y el Tesoro, así como sobre la sostenibilidad de la política monetaria en un entorno tan volátil.
En lo que respecta al año en curso, se estima que la absorción de la expansión monetaria generada por la compra de divisas por parte del BCRA se ha fundamentado principalmente en los pesos que ha captado el Tesoro mediante emisiones de deuda que superan los vencimientos. Así, el rollover de deuda alcanzado hasta ahora ha logrado captar 5,6 billones de pesos, de los cuales 5,3 billones se utilizaron para la compra de dólares al BCRA, destinados a saldar las obligaciones en moneda extranjera.
Además, se ha observado que el Tesoro ha movilizado alrededor de 1,6 billones de pesos de recursos depositados en el BCRA para otros fines, lo que pone de manifiesto la interconexión de las operaciones del Tesoro y las reservas del BCRA. Al 9 de abril, los depósitos del Tesoro en el BCRA ascendían a 6,1 billones de pesos, lo que indica una disponibilidad significativa de recursos dentro del sistema.
Por otro lado, el informe también menciona una disminución de la base monetaria por otros factores, con un total de 1,38 billones de pesos. La consultora atribuye esta caída a un aumento de 1,5 billones de pesos en las tenencias de los bancos respecto a los activos del BCRA, mientras que el stock de operaciones pasivas del BCRA se mantiene en torno a los 2,9 billones. En un contexto donde las tasas de interés han empezado a mostrar una tendencia a la baja, se destaca que la tasa de la rueda simultánea se sitúa en 21,7% TNA, levemente superior al promedio de diciembre, pero significativamente por debajo de los niveles registrados a principios de año. Esto sugiere un ajuste en las condiciones crediticias que podría influir en la actividad económica futura.
En conclusión, el ciclo de pesos y dólares entre el Tesoro y el BCRA plantea un escenario monetario complejo, donde las decisiones de política monetaria son cruciales para la estabilidad económica. La interacción entre la emisión de deuda y la necesidad de financiar vencimientos de forma eficaz será fundamental en la búsqueda de un equilibrio que permita mantener la confianza de los inversores y gestionar adecuadamente las reservas del país.



