La apertura comercial en Argentina ha generado un cambio significativo en las dinámicas de competencia de diversas industrias. Según un reciente estudio, muchas grandes empresas han optado por sustituir la producción local por importaciones, lo que ha alterado tanto su estrategia comercial como sus márgenes de ganancia. Aunque los economistas responsables de la investigación, Martín Schorr y Gustavo García Zanotti del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), destacan que en el corto plazo no se ha observado una disminución en los márgenes de ganancia, advierten que esta tendencia podría tener repercusiones negativas a largo plazo.

El análisis se basa en un grupo de más de diez empresas representativas de diferentes sectores, todas ellas han mostrado un patrón común: el desvío de la producción industrial local hacia la importación de bienes finales. Este cambio no solo ha llevado a un aumento en las compras al exterior, sino que también ha coincidido con el cierre de plantas y despidos, lo que genera una preocupación adicional sobre el futuro de la industria nacional.

Un claro ejemplo de este fenómeno es Adidas, que ha incrementado sus importaciones en un 257% entre 2023 y 2025. En ese periodo, la compañía pasó de importar menos de dos millones de pares de calzado por aproximadamente 33 millones de dólares, a casi nueve millones de pares por un valor de 140 millones de dólares. Este cambio radical en su estrategia de abastecimiento evidencia cómo las empresas están adaptándose a un nuevo contexto económico marcado por la apertura comercial.

El estudio del IPyPP también revela que el costo de importación de zapatillas de cuero y deportivas oscila cerca de los 19 dólares por unidad, lo que se traduce en aproximadamente 27.000 pesos. Sin embargo, el precio de venta de estas zapatillas en las tiendas oficiales supera ampliamente los 100.000 pesos, lo que sugiere que, a pesar de la reducción en costos de importación, la política de precios de las empresas no se ha ajustado de manera acorde, generando márgenes de ganancia considerables.

Otro caso significativo es el de Cencosud, que ha registrado un incremento del 167% en sus importaciones. Esta firma, conocida por su marca Easy, se ha volcado a traer productos del exterior, como sillas plegables de metal. El costo de importación de estos artículos es de aproximadamente 3 dólares, lo que equivale a 4.200 pesos, mientras que el precio en su tienda online alcanza los 32.000 pesos. Esta diferencia sugiere un margen de ganancia elevado, lo que plantea interrogantes sobre la política de precios y la accesibilidad para los consumidores argentinos.

Empresas como Essen y Lumilagro también son representativas de este cambio, con aumentos en sus importaciones del 62% y 51% respectivamente. Ambas firmas, que solían ser emblemas de la industria argentina en artículos de cocina, han comenzado a depender cada vez más de productos importados, especialmente de China. Por ejemplo, el costo unitario de una cacerola importada por Essen ronda los 35,5 dólares, es decir, unos 50.000 pesos, aunque el precio de venta al público se sitúa en 384.000 pesos. Este desajuste entre costos y precios de venta plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de estos modelos de negocio a largo plazo.

En resumen, el estudio pone de relieve una tendencia preocupante en el sector empresarial argentino, donde la apertura comercial ha llevado a un aumento en las importaciones a expensas de la producción local. Si bien las empresas aún no han sentido un impacto negativo inmediato en sus márgenes de ganancia, los economistas advierten que esta estrategia podría resultar insostenible, afectando no solo a las empresas en el futuro, sino también a la economía nacional en su conjunto. La reducción de costos a través de importaciones no necesariamente se traduce en beneficios para los consumidores, quienes enfrentan precios de venta que distan mucho de los costos de producción.