El exgobernador del Banco de España y actual director del Banco de Pagos Internacionales (BIS), Pablo Hernández de Cos, ha hecho un llamado a la reflexión este lunes en un seminario celebrado en Tokio sobre las criptomonedas estables, también conocidas como 'stablecoins'. En su intervención, Hernández de Cos destacó la necesidad de evaluar tanto los riesgos como los beneficios que estas divisas digitales pueden aportar al sistema financiero global. Según él, su integración podría facilitar una serie de innovaciones tecnológicas que transformen la forma en que se realizan las transacciones, especialmente en el ámbito de los pagos internacionales.
Durante su exposición, el economista español subrayó que las criptomonedas estables tienen múltiples aplicaciones potenciales, gracias a sus características que permiten una conexión eficiente con contratos inteligentes y la realización de pagos transfronterizos más ágiles. Sin embargo, a pesar de estas ventajas, su adopción ha sido limitada, especialmente en aquellos casos donde el valor de la criptomoneda no está anclado al dólar estadounidense. Esto plantea interrogantes sobre la confianza y la estabilidad que estas monedas pueden ofrecer a los usuarios, lo que a su vez afecta su aceptación en el mercado.
Hernández de Cos advirtió que, aunque actualmente las 'stablecoins' son utilizadas predominantemente para transacciones dentro del ecosistema de criptomonedas, su uso como reserva de valor en mercados emergentes y en desarrollo es aún restringido. Esto se debe a que muchos usuarios en estos mercados buscan refugio en divisas más estables, como el dólar. Al respecto, el exgobernador mencionó que a pesar de los esfuerzos regulatorios en Japón, las criptomonedas estables vinculadas al yen tienen una capitalización de mercado que apenas alcanza el 0,01% de la que poseen las vinculadas al dólar.
En su análisis, Hernández de Cos también hizo hincapié en la creciente demanda de instrumentos financieros que se asemejen al dinero dentro del ecosistema cripto. Sin embargo, advirtió que la popularización de las criptomonedas estables en su forma actual podría representar un desafío significativo para la estabilidad financiera y la política monetaria global. Esta situación resalta la necesidad de un marco regulatorio robusto que pueda abordar los riesgos asociados con estas nuevas formas de activos digitales.
El BIS, bajo la dirección de Hernández de Cos, ha comenzado a desarrollar una visión ambiciosa que incluye la creación de un 'libro de contabilidad unificado'. Este proyecto, que cuenta con la colaboración de varios bancos centrales, busca explorar las aplicaciones de la tokenización para mejorar la eficiencia de los pagos transfronterizos. En este contexto, el proyecto 'Agorá' se presenta como una iniciativa clave que podría revolucionar la manera en que se realizan las transacciones a nivel internacional.
Finalmente, la discusión en torno a las criptomonedas estables plantea interrogantes sobre el futuro del dinero y la forma en que las tecnologías emergentes pueden integrarse en el sistema financiero tradicional. La postura de Hernández de Cos invita a los responsables de políticas y reguladores a considerar cuidadosamente las implicancias de estas innovaciones, así como a desarrollar estrategias que promuevan un equilibrio entre la innovación y la seguridad financiera.



