El crecimiento global en el ámbito de la defensa está transformando el panorama empresarial en España, lo que anticipa cambios significativos en su estructura industrial y tecnológica. La consultora estratégica Roland Berger ha señalado que este fenómeno se verá impulsado por un aumento en las fusiones y adquisiciones, resultado de un incremento histórico en los presupuestos de defensa, la innovación acelerada y la llegada de nuevos actores tecnológicos al sector. En su informe 'On the offensive: The rise of M&A in European defense', la firma destaca que esta tendencia se debe a la continua expansión de los presupuestos, la búsqueda de autonomía estratégica por parte de Europa y la adopción de tecnologías avanzadas, como los sistemas autónomos y los drones.

Roland Berger estima que hasta el año 2030, la actividad relacionada con fusiones y adquisiciones se mantendrá en niveles altos. El documento revela que las principales economías de Europa están proyectando un gasto récord de aproximadamente 470.000 millones de euros en defensa para 2025, impulsado por los compromisos de los países de la OTAN de aumentar sus inversiones en este ámbito. Esta tendencia se traduce en un incremento significativo en el número y el valor de los acuerdos de M&A, que han alcanzado cerca de 40 en 2025 en sectores de defensa y espacial, y se espera que continúen en aumento en los próximos años.

El informe también subraya que España tiene una valiosa oportunidad para fortalecer sus capacidades industriales y tecnológicas. Pol Busquets, socio de Roland Berger para el sector industrial, aeroespacial y de defensa en Iberia, destacó que España cuenta con una base industrial robusta y capacidades tecnológicas diferenciadas en los ámbitos terrestre, aéreo y naval. A pesar de las oportunidades que ofrece el crecimiento presupuestario, Busquets advirtió que las empresas españolas deberán mejorar su escala y competitividad. Las fusiones y adquisiciones serán herramientas clave para enfrentar estos desafíos, especialmente en un contexto donde el múltiplo que relaciona el valor de mercado con los beneficios de las empresas de defensa europeas ha aumentado de siete a 17 veces entre 2022 y 2025, más que duplicándose en solo tres años.