La administración de las emociones en relación al dinero se presenta como un reto continuo para aquellos que buscan un equilibrio financiero sostenible. La inteligencia emocional se considera tan fundamental como la formación técnica, ya que el manejo de las cifras puede perder relevancia si las emociones dominan las decisiones financieras. Ezequiel Starobinsky, experto en finanzas personales, compartió valiosos consejos sobre cómo lograr este balance.

Starobinsky, autor de "Fluí con el dinero", destacó que la inteligencia emocional y las habilidades financieras son complementarias. "He visto a personas con un sólido conocimiento técnico cometer errores graves por cuestiones emocionales", indicó. Para el especialista, quienes desarrollan su inteligencia emocional tienden a gestionar sus recursos de manera más efectiva que aquellos que solo se enfocan en los aspectos técnicos.

El experto también advirtió sobre la influencia de patrones financieros heredados, que muchas veces se transmiten de generación en generación. "Nuestros antepasados, que huyeron de las guerras europeas, dejaron una cultura de escasez", explicó. Este contexto puede llevar a algunas personas a ahorrar en exceso o a vivir con miedo de perder lo que tienen. Starobinsky enfatizó que encontrar un balance entre el gasto y el ahorro es fundamental, ya que ambos son opuestos que requieren una gestión cuidadosa para mantener la estabilidad financiera.