Recientemente, se ha observado una disminución en el riesgo país argentino, un indicador que refleja la percepción de los inversores sobre la estabilidad económica del país. Sin embargo, esta caída no se debe únicamente a un aumento en el valor de los bonos locales, sino que también está influenciada por un descenso en los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años. Este fenómeno ha llevado a que la tasa de rendimiento de estos bonos se eleve hasta el 4,47%, en comparación con el 4,37% del día anterior, lo que ha generado un notable cambio en el clima financiero internacional.
La aversión al riesgo en Wall Street ha cedido, lo que ha permitido que el índice Dow Jones cierre en un nivel histórico. Por su parte, el S&P 500 ha registrado su mejor trimestre en seis años, mientras que el Nasdaq, que agrupa a las empresas tecnológicas, aumentó en un 1,5%. Este escenario ha llevado a los inversores a reconfigurar sus portafolios, optando por vender bonos estadounidenses y optar por acciones, en un contexto donde la caída del yen ha fortalecido aún más al dólar, anticipando un incremento en las tasas de interés.
A pesar de que los bonos locales experimentaron una caída de alrededor del 0,15%, se ha acortado la brecha con los títulos estadounidenses, lo que ha contribuido a una reducción del riesgo país en 5 puntos básicos, es decir, un 1,6%, alcanzando los 426 puntos. Esta dinámica refleja un contexto global donde el dólar se mantiene en sus niveles más altos en 19 meses, afectando a los mercados emergentes, incluido el argentino.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC), se registraron transacciones por un total de 836 millones de dólares, en un contexto en el que el Banco Central adquirió 47 millones de dólares. En cuanto al dólar mayorista, su precio aumentó 50 centavos, alcanzando los 1.482 pesos. En la plaza financiera, el dólar MEP se incrementó en 11,50 pesos, mientras que el contado con liquidación (CCL) subió 3 pesos, alcanzando los 1.558 pesos. El dólar informal, conocido como “blue”, también experimentó un aumento de 5 pesos, situándose en 1.515 pesos.
Las reservas del Banco Central han sufrido una caída de 1.793 millones de dólares, una tendencia habitual a fin de mes debido a los retiros de fondos en dólares por parte de las entidades financieras. Este fenómeno se intensifica en junio, coincidiendo con el pago de aguinaldos. Sin embargo, se espera una recuperación de este monto en los próximos días, lo que permitiría estabilizar la situación financiera.
Las reservas de libre disposición, que son consideradas las más relevantes, se sitúan actualmente en 4.886 millones de dólares, tras haber alcanzado un saldo negativo de hasta 8.000 millones durante gran parte de la gestión de Javier Milei. Esta recomposición es significativa, incluso en un contexto donde el precio del oro ha retrocedido un 11% en el mes y las principales divisas que componen las reservas, como el yuan chino, han mostrado signos de depreciación frente al dólar.
La intervención del Banco Central en el mercado sugiere que el Gobierno busca mantener las tasas de interés en niveles bajos, al mismo tiempo que intenta evitar un salto en el tipo de cambio que podría provocar un repunte en la inflación. Según la consultora F2, liderada por Andrés Reschini, el dólar ha mantenido su firmeza a nivel global, en gran medida debido a los altos rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. En este contexto, se observa un debilitamiento de las monedas de los países emergentes frente al dólar, con el peso argentino a la cabeza, lo que resulta comprensible en una economía que aún se encuentra en proceso de recomposición de reservas, especialmente con la proximidad de un año electoral que siempre genera incertidumbre en Argentina.



