La semana financiera estuvo marcada por la escalada del conflicto en Medio Oriente, lo que generó un impacto significativo tanto en los mercados internacionales como en los locales. La volatilidad del contexto global afectó los precios de los activos argentinos, provocando una caída en los bonos soberanos y un incremento en el riesgo país. Sin embargo, el tipo de cambio local logró mantenerse estable, resistiendo el fortalecimiento del dólar a nivel mundial.

En Estados Unidos, se registraron caídas de hasta un 2% en los tres principales índices bursátiles: Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq, debido a la incertidumbre provocada por la guerra en Irán. Además, el precio del petróleo se convirtió en un indicador clave de esta inestabilidad, con el barril de Brent, que es referencia para el mercado argentino, superando los 103 dólares, el cierre más alto desde 2022. En la última semana, el crudo subió casi un 12%, acumulando un aumento mensual del 53%.

En el ámbito local, el S&P Merval experimentó una caída del 1,96% el viernes, aunque logró cerrar la semana con un leve incremento del 0,63%. A pesar de que la bolsa argentina mostró cierta resistencia ante la crisis global, los bonos soberanos enfrentaron una tendencia bajista que elevó el riesgo país en 9 puntos, alcanzando 584. A pesar de los anuncios de nuevas inversiones durante el evento ‘Argentina Week’ en Nueva York, los bonos en dólares no pudieron resistir la presión externa, y el índice de riesgo elaborador por JP Morgan refleja un deterioro en el escenario para los emergentes, destacando la situación de Argentina.