En un contexto económico que se encontraba marcado por la restricción, el Ministerio de Economía dio un giro que modificó las condiciones de liquidez y la percepción sobre la política monetaria del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Como resultado, las tasas de interés en pesos de corto plazo comenzaron a disminuir, mientras que el dólar oficial logró revertir una racha de depreciación que había durado varias semanas.
En la última subasta, la Secretaría de Finanzas adjudicó $6,74 billones en un escenario donde los vencimientos alcanzaban aproximadamente $7,2 billones, lo que se traduce en un rollover del 0,93%. Esta es la primera ocasión desde enero en que el Tesoro no logra cubrir la totalidad de sus compromisos, dejando un remanente de aproximadamente $0,5 billones en el sistema, lo que representa un alivio significativo, especialmente para el segmento más corto de la curva en pesos.
La estrategia de licitación implementada por el Tesoro, que excluyó instrumentos a tasa fija corta, anticipaba un posible cambio en la tendencia del mercado. Esto condujo a que los inversores buscaran títulos en el mercado secundario, lo que incrementó la demanda y, a su vez, provocó una baja en las tasas de interés. Por ejemplo, la tasa de caución, que anteriormente superaba el 35% de Tasa Efectiva Anual (TEA), descendió al 25% de TEA, mientras que el segmento corto de Lecap se estableció en el 34%, después de haber alcanzado picos anteriores.
Previo a la licitación, el Banco Central ajustó su postura sobre la política monetaria, expandiendo su intervención en el mercado abierto en $1,14 billones entre el 18 y el 20 de febrero. Este aumento de liquidez, sumado a las compras de dólares que realiza el BCRA, ha propiciado una mayor disponibilidad de fondos en el sistema bancario, incluso en un contexto donde el rollover de las licitaciones se mantiene en cifras negativas. Con un exceso en los encajes y un panorama de mayor liquidez, las tasas de interés cortas comenzaron a relajarse, lo que a su vez ha llevado a que el dólar oficial supere nuevamente los $1.408, rompiendo una tendencia bajista y reactivando la demanda de cobertura en el mercado cambiario.



