La reciente estrategia del Gobierno de no emitir instrumentos a tasa fija en la última licitación del Tesoro ha provocado un impacto inmediato en el mercado cambiario. Esta decisión permitió la liberación de pesos, lo que resultó en un repunte del dólar, que había estado en niveles mínimos durante un extenso período.
La caución en pesos a un día, que oscilaba entre el 26% y el 32% TNA, se desplomó hasta cerrarse en aproximadamente el 10% anual, evidenciando la inestabilidad de las tasas actuales. Según los operadores del mercado, la falta de instrumentos a tasa fija redujo la absorción de pesos, lo que a su vez presionó a la baja las tasas de corto plazo y generó una mayor demanda de cobertura cambiaria.
En este contexto, el tipo de cambio mayorista avanzó durante dos jornadas consecutivas, cerrando en $1.399 para la venta tras un incremento de $10 el martes y $18,5 el miércoles. En el segmento minorista, el promedio de las entidades financieras se situó en $1.407, mientras que en el Banco Nación alcanzó los $1.415. Los dólares financieros también mostraron una tendencia al alza, con el MEP alrededor de $1.410 y el contado con liquidación (CCL) en torno a los $1.450, rompiendo una tendencia bajista que se mantuvo durante gran parte del verano.



