Este martes, el dólar oficial cerró casi sin cambios, conservando su valor por encima de los $1.400 en medio de una jornada volátil y de un entorno internacional complicado para los mercados emergentes. La fortaleza del billete estadounidense y la disminución del atractivo de las estrategias de carry trade comienzan a impactar en la cotización local, con la atención puesta en los próximos datos de inflación.
En el mercado mayorista, el tipo de cambio concluyó la jornada en $1.416, manteniéndose alejado del límite superior de la banda cambiaria, que se sitúa en $1.621,98, lo que representa un margen cercano al 14,6%. Durante la sesión, el volumen negociado superó los u$s339,6 millones, reflejando la actividad en el sector.
Por su parte, el dólar minorista finalizó en $1.435 en el Banco de la Nación Argentina, con un promedio de $1.440,9 según los datos de entidades financieras del Banco Central. En este contexto, el dólar tarjeta, que incluye un recargo del 30% por Ganancias, se estableció en $1.865,5. Además, el contado con liquidación tuvo una ligera baja, alcanzando los $1.477,27, mientras que el dólar blue se mantuvo alrededor de los $1.425 en el mercado informal, evidenciando las fluctuaciones en el ámbito cambiario.
El debate sobre la acumulación de reservas se vuelve cada vez más relevante en el escenario internacional. Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del Fondo Monetario Internacional, subrayó la importancia de que los países emergentes fortalezcan sus reservas para poder enfrentar choques externos. En su análisis, comparó la acumulación de reservas con el ahorro familiar, enfatizando que, al igual que un hogar necesita liquidez ante imprevistos, las naciones requieren activos disponibles para estabilizar su economía en momentos de crisis.



