La cotización del dólar mayorista ha cerrado la semana en un nivel que marca la mayor distancia respecto al techo de la banda de flotación en los últimos ocho meses. Este fenómeno se da en un contexto marcado por alta inflación y volatilidad en los mercados internacionales, lo que lo convierte en un dato relevante tanto para los operadores del mercado como para la política monetaria del país.

El tipo de cambio mayorista finalizó la semana en $1.396,50, mientras que el límite superior de la banda cambiaria, definido por el Banco Central, se estableció en $1.627,97. Esto representa un margen del 14,2% por debajo del máximo de intervención, lo que indica una ampliación sostenida de la brecha entre la cotización oficial y el techo de la banda en las últimas semanas. Por su parte, el dólar minorista cerró en $1.420, y el dólar blue se ubicó en $1.415, mientras que el dólar MEP y el contado con liquidación fueron de $1.418,15 y $1.465,76 respectivamente.

En un informe reciente, la consultora Outlier destacó que el tipo de cambio oficial intentó superar la barrera de los $1.400 durante la semana, pero las ventas en el mercado de futuros jugaron un papel crucial para mantenerlo por debajo de ese nivel. Esta dinámica, junto con un incremento en el interés abierto en los futuros, refleja la preocupación por los altos índices de inflación reportados en el inicio del año. A pesar del fortalecimiento global del dólar, el tipo de cambio local ha mostrado una tendencia a la baja, lo que resulta inusual y genera interrogantes sobre la flexibilidad de la política cambiaria del Banco Central.