El Gobierno de Javier Milei, junto a Luis Caputo, celebra la estabilidad del mercado cambiario y la adquisición de más de USD 2.400 millones por parte del Banco Central en lo que va del año. Sin embargo, las proyecciones para 2026 revelan un panorama incierto en cuanto a las obligaciones financieras que deberá enfrentar el país. Según un estudio de Empiria, se estima que Argentina necesitará más de USD 40.000 millones, un desafío que podría ser complicado de alcanzar bajo el actual esquema cambiario iniciado en enero.
El informe subraya que, a pesar de la flexibilidad del tipo de cambio real y el incremento en las reservas, el flujo de divisas requerido para 2026 superará las cifras recientes, incluso en los años más favorables. Se estima que la cuenta corriente será deficitaria en aproximadamente un 1,6% del PBI, lo que equivale a unos USD 11.000 millones. Además, se suman las presiones de la dolarización de carteras, que, aunque menor que en 2025, sigue siendo negativa en unos USD 16.000 millones, así como los vencimientos de deuda del Tesoro que rondan los USD 6.500 millones.
En total, estas necesidades financieras alcanzan los USD 40.000 millones, niveles que solo se lograron entre 2016 y 2017, cuando el sector público emitía deuda por aproximadamente USD 25.000 millones anuales, algo que no se encuentra disponible en la actualidad. El Gobierno ha manifestado su intención de no incurrir en nueva deuda este año y tampoco se espera un aporte significativo del FMI, que en 2025 superó los USD 14.000 millones. Asimismo, la consultora menciona que este año no habrá espacio para replicar la dinámica de adelantos extraordinarios que se dieron en 2025, lo que complica aún más la situación para el próximo año.



