A pesar del reciente blanqueo que permitió la repatriación de USD 32.000 millones a fines de 2024, la mayor parte del ahorro de los argentinos sigue fuera del sistema financiero. Según datos del Indec, se estima que alrededor de USD 260.000 millones permanecen fuera del circuito bancario, lo que representa un 38% del Producto Bruto Interno (PBI).

Adicionalmente, si se incluyen las inversiones en activos en el exterior, como propiedades y acciones, el total de activos externos del sector privado alcanza los USD 420.000 millones, con USD 166.000 millones en inversiones en el extranjero. Esta situación ha llevado a que Argentina se posicione como uno de los países con menor proporción de depósitos en relación con su PBI, con cifras que apenas superan el 20%, muy por debajo del promedio de la OCDE que es del 100%.

La historia de desconfianza hacia el sistema financiero se ha intensificado debido a medidas de confiscación de depósitos y a una inflación descontrolada que ha erosionado el poder adquisitivo de los ahorros. Muchos argentinos, al ver el riesgo de sus ahorros, han optado por mantener su dinero en dólares fuera del sistema, lo que también afecta la capacidad de los bancos para financiar inversiones y, por ende, limita el crecimiento económico del país.