Dominion finalizó el año 2025 con un beneficio neto atribuido de 10,2 millones de euros, lo que representa una drástica caída del 60,7% en comparación con los 26 millones obtenidos en 2024. Esta disminución se debe a un ajuste extraordinario por un monto de 18,5 millones de euros, resultado de la depreciación del dólar que impactó negativamente en las ventas de infraestructuras renovables en República Dominicana, donde la compañía generó ingresos por 70,3 millones.
La firma también ha logrado reducir su deuda financiera neta en un 25,3% respecto al año anterior, alcanzando los 136,6 millones de euros. Estos datos fueron comunicados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y en una rueda de prensa en Bilbao, donde el CEO Mikel Barandiaran, junto con otros directivos, resaltaron que, sin considerar el efecto no recurrente, el resultado neto se habría elevado a 28,7 millones de euros, lo que significaría un incremento del 10% respecto al año anterior.
En su estrategia a futuro, Dominion planea desarrollar un nuevo plan estratégico tras consolidar su transformación y reposicionamiento en 2025. Barandiaran destacó que la empresa se mantiene en una senda de crecimiento orgánico, a pesar de los desafíos del entorno geopolítico y la volatilidad de las divisas. En 2025, la cifra de negocio consolidada alcanzó los 1.045 millones de euros, con un crecimiento del 4% en moneda constante, que contrarresta parcialmente el impacto de desinversiones y fluctuaciones cambiarias. Por último, la compañía propondrá un dividendo de 8 millones de euros a sus accionistas, representando el 78,43% de los beneficios obtenidos en el ejercicio.



