El sociólogo Daniel Schteingart, investigador en la organización Fundar, ha compartido su análisis sobre la actual situación económica de Argentina, destacando una desconexión alarmante entre el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) y la generación de empleo. Durante una reciente entrevista, Schteingart subrayó que, por primera vez desde la década de 1990, el país enfrenta un fenómeno inusual: el crecimiento económico no está acompañando la creación de puestos de trabajo, lo que ha derivado en una notable destrucción de empresas y empleos en el contexto del gobierno de Javier Milei.

Históricamente, Argentina había experimentado una relación directa entre el crecimiento del PBI y el aumento en la cantidad de empresas y empleo. Sin embargo, Schteingart señala que este patrón ha cambiado drásticamente en los últimos años. En la gestión anterior de Mauricio Macri, aunque tres de sus cuatro años estuvieron marcados por recesiones económicas, en 2017 se registró un leve crecimiento, que no logró consolidarse ni generar empleos sostenibles. La situación actual, agravada por las políticas del actual gobierno, ha llevado a la desaparición de cerca de 24.000 empresas en menos de dos años.

El investigador menciona que el contexto actual es uno de los más críticos desde la crisis económica de 2001. Esta nueva fase de la economía argentina plantea un desafío significativo, ya que la posibilidad de un eventual crecimiento económico no garantiza la recuperación de la generación de empleo ni la creación de nuevas empresas. Schteingart advierte que, si bien podría haber un repunte en el PBI, este fenómeno no necesariamente se traducirá en mejoras para la población si no se reestablece el vínculo con el empleo.

A lo largo de su análisis, Schteingart también ha comparado la situación actual con lo ocurrido en la década de los 90. Aunque en ese período se logró una modernización productiva y una mayor inserción de Argentina en el mercado global, los efectos colaterales fueron devastadores para el empleo y la estructura empresarial del país. La experiencia de esa década sirve como un aviso de lo que podría suceder si la desconexión entre el crecimiento económico y la creación de empleo persiste.

El investigador enfatiza que la situación actual no solo es preocupante por la cantidad de empresas que desaparecen, sino también por la falta de un modelo económico que garantice un crecimiento inclusivo y sostenible. La fragmentación del tejido empresarial y el aumento del desempleo son señales de alarma que requieren atención inmediata, así como un cambio en las políticas públicas que favorezcan la inversión y la creación de empleo.

En resumen, Schteingart plantea que es fundamental repensar las estrategias económicas que se están implementando, ya que el actual camino adoptado por el gobierno podría llevar a una profundización de la crisis, afectando a las futuras generaciones. La desconexión entre el crecimiento del PBI y la creación de empleo representa un desafío complejo que deberá ser abordado con urgencia para evitar que la economía argentina se convierta en un ciclo de recesión y desempleo crónico.