La Fiscalía de Madrid solicita penas de prisión de entre seis y tres años para un grupo de seis personas acusadas de adquirir piezas arqueológicas previamente sustraídas y de introducirlas en el mercado legal mediante documentación destinada a ocultar su origen ilícito. El Ministerio Público les atribuye los delitos de blanqueo de capitales y pertenencia a un grupo criminal.
El juicio debía comenzar este martes, pero fue aplazado hasta noviembre de 2027. Según el escrito de acusación, entre 2015 y 2022 los hermanos M. y R. F. C., junto con otro hermano que falleció, conformaron una organización “estable” y “eficaz” para obtener distintas piezas arqueológicas, casi todas procedentes de Andalucía, que habían sido sustraídas o apropiadas de manera ilícita.
A la estructura se sumaron posteriormente otras dos personas, también fallecidas, y R. V. A. El grupo preparaba las operaciones de venta y simulaba documentalmente que los objetos provenían de herencias inexistentes. Con esos documentos, las piezas eran vendidas a F. C. C., titular de una galería de antigüedades en Barcelona, quien registraba las adquisiciones y su supuesta procedencia en el libro de la empresa.
Para elaborar la documentación de las operaciones también habría intervenido B. E. F., hija del fallecido J. L. F. C. De acuerdo con la acusación, lo hacía siguiendo “a conveniencia instrucciones de su padre y tíos”. El procedimiento continuará con el juicio fijado para noviembre de 2027.



