El plazo para que bares, restaurantes y hoteles de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) soliciten la exención de la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) está por concluir. La medida, impulsada por la Administración General de Ingresos Públicos (AGIP), se encuentra vigente hasta el 31 de marzo y tiene como objetivo brindar un respiro a un sector que ha enfrentado importantes dificultades en los últimos tiempos. Esta iniciativa busca apoyar a uno de los rubros más afectados por la recesión económica, que ha visto una caída significativa en su actividad.
La AGIP, encabezada por Germán Krivocapich, ha mantenido la implementación de estas medidas fiscales que buscan aliviar la carga tributaria de los comerciantes. La situación actual del sector gastronómico y hotelero es crítica, con muchos establecimientos enfrentando desafíos para mantenerse a flote. La exención del ABL, que se aplica por un período de seis meses, es una de las respuestas del gobierno local ante la necesidad urgente de reactivar la economía de estos negocios.
Además de la exención, la AGIP ha comunicado que aquellos nuevos contribuyentes que soliciten el beneficio y ya hayan abonado las cuotas 1, 2 y/o 3 del ABL, recibirán un descuento correspondiente en las cuotas restantes del 2026. Esta medida no solo alivia la carga fiscal inmediata, sino que también busca incentivar el cumplimiento de las obligaciones tributarias de los nuevos comercios que ingresan al sistema. Hasta el momento, más de 4.267 inmuebles del sector ya han sido beneficiados por esta política de alivio fiscal.
El período de exención abarca desde el 1 de enero hasta el 30 de junio de 2026, lo que permite a los comercios planificar su recuperación durante la primera mitad del año. Aquellos que optaron por pagar su impuesto anual de manera anticipada también recibirán un crédito fiscal, equivalente a la mitad del monto abonado, que se aplicará automáticamente a las cuotas del 2027. Este tipo de medidas buscan estimular la actividad económica y asegurar que los comercios puedan continuar operando a pesar de las adversidades.
Para acceder a este beneficio, los contribuyentes deberán realizar la solicitud a través del sistema de Trámites a Distancia (TAD). Es fundamental que presenten información clara y detallada, incluyendo el número de partida inmobiliaria, datos sobre el domicilio de explotación y el contrato de locación o comodato si corresponde. La información sobre el locatario o comodatario, así como su CUIT y la actividad económica declarada, también son requisitos esenciales para completar el proceso de solicitud.
La implementación de esta exención se enmarca dentro de una serie de medidas adoptadas por el gobierno de Jorge Macri para apoyar a los comerciantes de la CABA. Recientemente, se eliminó el impuesto de Sellos que gravaba la financiación de saldos de tarjetas de crédito, un paso más hacia la descompresión fiscal que busca facilitar la actividad económica en la ciudad. A partir de ahora, aquellos que financien sus consumos ya no tendrán que hacerse cargo de este tributo, lo que representa un alivio adicional en un entorno económico complicado.
En resumen, el contexto actual exige que los comercios aprovechen todas las oportunidades disponibles para mitigar el impacto de la crisis económica. La exención del ABL y las reducciones impositivas son herramientas que pueden jugar un papel crucial en la recuperación del sector gastronómico, y la ventana para solicitarlas se cierra pronto. Los dueños de bares, restaurantes y hoteles deben actuar con rapidez para beneficiarse de estas medidas que buscan asegurar la sostenibilidad de sus negocios en un panorama desafiante.



