La situación en Bioceres, una de las empresas más prominentes del sector biotecnológico argentino, es alarmante. La firma, que había sido considerada un futuro unicornio, se encuentra en medio de una crisis interna severa, marcada por enfrentamientos entre sus principales directivos y denuncias de irregularidades financieras que han llevado a la compañía al borde de la quiebra.

En el epicentro de este conflicto se encuentran Federico Trucco, ex CEO y fundador de Bioceres, y Juan Sartori, empresario uruguayo y reciente accionista de la compañía. Las tensiones entre ambos han escalado, con acusaciones recíprocas que cuestionan la gestión económica del pasado. A raíz de estas disputas, Bioceres S.A. ha solicitado formalmente la quiebra, una decisión que ha generado un fuerte debate sobre el futuro de la empresa.

Un comunicado emitido por la firma en quiebra señaló que se enfrentan a un "profundo deterioro económico y financiero". Las pérdidas acumuladas alcanzan cifras alarmantes, superando los 157 mil millones de pesos al cierre de junio de 2025, en comparación con pérdidas de 6 mil millones en el período anterior. La auditoría de Price Waterhouse Coopers revela un patrimonio neto negativo y plantea serias dudas sobre la viabilidad de la empresa en el futuro, lo que subraya la gravedad de la situación actual de Bioceres.