La CGT registró una convocatoria de huelga para los trabajadores del Centro de Acogida de Menores (CAM) La Purísima, en Melilla, entre el 3 y el 6 de septiembre. La medida se produce en el contexto de la crisis migratoria y después de la entrada de más de 1.300 migrantes desde finales de julio, tras los ingresos masivos registrados en Ceuta.

El Comité de Empresa del centro, encabezado por el sindicato, denunció una situación de “colapso, masificación y desamparo institucional”. Según los representantes de los trabajadores, las instalaciones vuelven a presentar escenarios de hacinamiento similares a los observados durante episodios anteriores de presión migratoria.

Tras una inspección directa, el comité aseguró que constató nuevamente situaciones de “masificación” en los módulos. También advirtió que la plantilla se encuentra “al límite” debido a la falta de recursos humanos y materiales, una situación que, a su entender, impide sostener el funcionamiento normal del centro.

“Pedimos firmemente que no se falte a la verdad”, reclamó el Comité de Empresa. Los trabajadores consideraron “intolerable” que la realidad del establecimiento sea maquillada mediante justificaciones burocráticas y señalaron que ocultar la dimensión del problema constituye una falta de respeto tanto hacia los menores acogidos como hacia el personal.

La CGT sostuvo que, bajo las condiciones actuales, resulta “materialmente imposible” brindar un servicio de calidad, trabajar en condiciones dignas y garantizar la seguridad de los menores y de los profesionales que desempeñan sus tareas en el centro.