Los ministros de Economía y Finanzas de España, Alemania, Austria, Italia, Portugal y Polonia solicitaron a la Presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea abrir un debate entre los 27 países sobre la posibilidad de aplicar un impuesto a los beneficios extraordinarios de las petroleras. El planteo sería analizado durante la cumbre informal del ECOFIN, prevista para los días 18 y 19 de septiembre en Dublín.

La iniciativa amplía una propuesta anunciada en abril de este año, a la que ahora se suma Polonia. El objetivo es establecer un tributo sobre las ganancias adicionales que las empresas energéticas estarían obteniendo por el incremento de los precios de los combustibles derivado del conflicto en Irán.

En una carta conjunta fechada el sábado, los ministros sostuvieron que las compañías petroleras disfrutan de “una rentabilidad general y márgenes sobre productos refinados que, si bien están posiblemente influidos por la escasez de productos específicos, superan el aumento de los precios del crudo”.

Los firmantes también consideraron que las medidas adoptadas hasta el momento por cada país “no han sido suficientes para reducir o estabilizar los precios para las empresas y los ciudadanos de forma permanente”. En ese contexto, señalaron un “creciente descontento por el aumento del costo de vida”.

Por ese motivo, plantearon la necesidad de adoptar “un enfoque común” dentro de “un marco a escala de la UE” para gravar las ganancias extraordinarias de las empresas petroleras.