Este jueves 26 de febrero, los bonos en dólares experimentaron una caída leve tras la realización de una licitación de deuda fundamental para el Tesoro, mientras que el S&P Merval mostró un desempeño mayoritariamente positivo. El mercado se encuentra en un proceso de ajuste de sus niveles de liquidez, tras la exitosa colocación de más de 150 millones de dólares a través de un nuevo bono en moneda dura, lo que implicó una reducción en la tasa y la liberación de pesos. En este contexto, el riesgo país se mantiene en 546 puntos básicos.

La situación actual ha generado una reconfiguración en los valores de los activos, influenciada por las expectativas de los ahorristas y el impacto directo en la depreciación del peso, que había alcanzado su nivel más fuerte en cuatro meses. La combinación de estos factores ha llevado a un clima de incertidumbre en el mercado, donde los inversores ajustan sus proyecciones.

El Tesoro logró cumplir con creces el objetivo de la colocación del Bonar 2027 (AO27), que ofrece un rendimiento anual del 5,89%. Este instrumento forma parte de la estrategia del gobierno para sumar 2.000 millones de dólares hasta julio y así hacer frente a los compromisos con los bonistas. La aceptación del nuevo bono fue notable, con solo el 17,2% de las ofertas recibidas, representando 868 millones de dólares, lo que resalta la fuerte demanda por este tipo de activos. Según analistas, la combinación de factores como el aumento del tipo de cambio y la compresión de tasas podría estar indicando un reacomodamiento en las expectativas del mercado.