Los bonos denominados en dólares han experimentado un repunte en Wall Street luego de que el mercado recibiera con optimismo las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un posible acuerdo con Irán que podría marcar el fin de las hostilidades en la región. Este optimismo se intensificó con el anuncio de un alto el fuego entre Líbano e Israel, lo que ha generado un ambiente más favorable para las inversiones en renta fija. Las operaciones en el mercado de bonos han mostrado subas de hasta un 0,5% en la curva de renta fija, siendo los bonos globales los que lideran este incremento, mientras que los Bonares avanzan un 0,3%. Este contexto ha permitido que el riesgo país disminuya un 2,1%, situándose en 516 unidades, según los datos de J.P. Morgan, lo que sugiere una percepción de menor riesgo por parte de los inversores.

En su declaración, el presidente Trump aseguró que la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán se encuentra "a punto de terminar". La Casa Blanca ha mostrado optimismo respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo, y se han mencionado nuevas conversaciones que podrían llevarse a cabo en Pakistán. Esta situación ha sido recibida con alivio por los mercados, que ven en estos avances la posibilidad de una estabilidad regional y, por ende, un entorno más propicio para las inversiones.

El mandatario estadounidense también informó sobre conversaciones positivas mantenidas con líderes de Líbano e Israel. Según Trump, el presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu han acordado formalizar un alto el fuego de 10 días, que comenzará a las 5 p.m. hora del este. Este acuerdo representa un paso significativo hacia la pacificación de una región que ha estado marcada por tensiones y conflictos durante años, lo que podría tener repercusiones en la economía global, especialmente en el sector energético y en los mercados de capitales.

A medida que la situación en el Medio Oriente parece estabilizarse, los American Depositary Receipts (ADRs) de empresas argentinas también han mostrado variaciones positivas. Entre las acciones que han tenido un mejor desempeño se destacan Transportadora de Gas del Sur, que ha subido un 2,2%, Pampa Energía con un incremento del 1,3% y Central Puerto, que avanza un 0,7%. Estos movimientos reflejan la confianza de los inversores en las empresas locales, en un contexto donde la incertidumbre geopolítica parece disminuir.

En el ámbito local, el índice S&P Merval ha registrado un ascenso del 0,2%, alcanzando los 2.923.299,29 puntos. Dentro del panel líder, las empresas que han destacado con mayores subas son Transener, que ha crecido un 3%, Sociedad Comercial del Plata con un 2,9%, Grupo Supervielle que avanza un 2% y Pampa Energía que sube un 1,7%. Este desempeño del mercado local se enmarca en un contexto donde los inversores parecen estar más dispuestos a asumir riesgos, impulsados por las noticias positivas desde el exterior.

Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha comunicado que se ha alcanzado un acuerdo a nivel staff en la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) para Argentina. Sin embargo, para que se efectúe el desembolso de 1.000 millones de dólares, el acuerdo necesita la aprobación del Directorio, un proceso que podría tomar varios días. Esta noticia es crucial para la economía local, ya que el acceso a estos fondos permitiría fortalecer las reservas del país y contribuiría a la estabilidad económica a corto plazo.

En términos de reservas netas, el FMI ha proyectado un incremento de al menos 8.000 millones de dólares para el año 2026, aunque esto representa una revisión a la baja respecto a los 11.000 millones esperados en una revisión anterior. Las expectativas de compra por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) se establecen en al menos 10.000 millones de dólares, lo que subraya la necesidad de un manejo prudente de las reservas en un contexto global incierto. El comunicado del FMI también menciona que se está implementando una estrategia integral para refinanciar las obligaciones en moneda extranjera mediante diversas herramientas financieras, lo que sugiere un enfoque sostenido hacia la recuperación económica del país.