El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, presentó este jueves un plan para promover la salida de 1,86 millones de palestinos de la Franja de Gaza en un plazo de siete años. La iniciativa forma parte de la campaña electoral de su partido, Otzma Yehudit, y fue denominada “Desconexión 710”, en referencia a la retirada israelí del enclave en 2005 y a los ataques del 7 de octubre de 2023.

El proyecto plantea fomentar lo que Ben Gvir define como una “migración voluntaria”. El funcionario sostiene que no se trataría de una expulsión forzosa, sino de ofrecer a los habitantes de Gaza la posibilidad de trasladarse a países receptores que otorguen estatus legal, asistencia económica y planes de integración.

Para implementar la propuesta, el documento contempla crear un ministerio específico, con un titular, presupuesto y capacidad operativa propios. Esa dependencia se ocuparía de coordinar acuerdos con los países de destino. El plan prevé la salida de 250.000 gazatíes durante el primer año y de 1,11 millones para el tercer año, hasta alcanzar los 1,86 millones en un período de siete años.

Según la iniciativa, los traslados podrían concretarse por motivos de reunificación familiar, empleo, educación o razones médicas y humanitarias. El documento también calcula una inversión inicial de 10.000 millones de nuevos séqueles, equivalentes a alrededor de tres millones de euros, y menciona desembolsos posteriores de hasta 50.000 millones de nuevos séqueles.