Al menos 37 personas murieron en Okrika, en el estado nigeriano de Rivers, tras inhalar gases tóxicos durante una operación presuntamente vinculada con la extracción ilegal de petróleo, según denunció este jueves la organización Centro de Jóvenes y Defensa Ambiental (YEAC-Nigeria). La entidad advirtió además que muchas otras personas permanecen desaparecidas.

De acuerdo con el comunicado de la ONG, las víctimas serían sospechosas de participar en el robo de crudo y habrían inhalado una sustancia conocida localmente como “combustible Indorama”. El episodio se habría producido durante la carga ilegal de petróleo desde un “punto de extracción no autorizado”.

YEAC-Nigeria indicó que el hecho ocurrió alrededor de la medianoche del jueves 3 de septiembre de 2026, en el muelle de Okari, ubicado en la zona continental de Okrika. La Policía del estado de Rivers informó que abrió una investigación, aunque todavía no confirmó la cantidad exacta de fallecidos.

Mientras la cifra comunicada por la organización ambiental es de al menos 37 muertos, varias fuentes locales la sitúan en 43. En los últimos años, cientos de personas murieron en Nigeria por explosiones relacionadas con intentos de robo de combustible en oleoductos y camiones cisterna. En marzo de 2023, al menos 12 personas fallecieron tras la explosión de una tubería de un oleoducto en Rumuekpe, también en el estado de Rivers.