Un juez de Reus procesó a los dos agentes del Grupo Especial de Intervención (GEI) de los Mossos d’Esquadra que participaron en la neutralización del denominado “pistolero de Tarragona”, ocurrida en diciembre de 2021. El magistrado consideró que la intervención pudo ser “descontrolada y desproporcionada”, pese a la actitud hostil del hombre armado.

Según consta en la resolución judicial, existen indicios de que el operativo pudo haber perseguido un objetivo que excediera la neutralización del sospechoso. En ese sentido, el juez sostuvo que la actuación pudo tener “la de acribillar su integridad física”, provocándole graves lesiones medulares que derivaron en la pérdida de prácticamente toda la movilidad de su cuerpo.

El episodio ocurrió el 14 de diciembre de 2021, cuando el vigilante de seguridad se presentó en su antiguo lugar de trabajo y disparó contra varios empleados, que resultaron heridos. Luego escapó, hirió a un mosso durante la huida y se atrincheró en una masía abandonada de Riudoms, en Tarragona. Ante esa situación, se desplegaron efectivos del GEI y también fue convocada la Unidad Central de Secuestros y Extorsiones, cuyo equipo negociador intentó establecer un diálogo con el hombre para alcanzar una salida pacífica, aunque sin éxito. Finalmente, los agentes intervinieron para neutralizarlo.