Las principales empresas industriales de Alemania presionan para recuperar la jornada laboral semanal de 40 horas, cuatro décadas después de que el sector estableciera el esquema de 35 horas. El planteo se apoya en el argumento de que los costos laborales están afectando la competitividad de la economía alemana.
El costo por hora en la industria alemana llega a 49,50 euros, el nivel más alto de la Unión Europea. La cifra es un 47% superior al promedio del bloque, de 33,70 euros, y más de tres veces mayor que la de Hungría, donde alcanza los 15,60 euros.
A su vez, el costo unitario por trabajador en Alemania aumentó desde 2023 a un ritmo más acelerado que en los años previos, según una encuesta del centro de estudios IMK. El análisis también contempla que la productividad de los trabajadores alemanes es superior a la de los asalariados de Europa del Este.
En ese contexto, ejecutivos de compañías como Mercedes-Benz y del fabricante de herramientas Stihl plantearon la necesidad de modificar la duración de la jornada e incrementar las horas semanales. “La mano de obra se ha encarecido demasiado aquí según los estándares internacionales (...). Deberíamos considerar seriamente la posibilidad de volver a la semana laboral de 40 horas”, sostuvo Martin Brudermülle, presidente del consejo de supervisión de Mercedes-Benz.



