BBVA alcanzó los 560 millones de euros —unos 630 millones de dólares— comprometidos en fondos especializados en descarbonización. A través de estas inversiones, la entidad busca acceder a tecnologías y proyectos con potencial de crecimiento, fortalecer sus vínculos con gestores internacionales y generar nuevas oportunidades de financiamiento para la transición energética.

Luego de una primera etapa enfocada en el aprendizaje y el posicionamiento dentro del ecosistema climático, el banco puso el foco en plataformas más maduras y escalables. Según explicó la entidad, se trata de estructuras con mayor capacidad para impulsar proyectos financiables y acelerar el desarrollo de negocios vinculados con la transición energética.

Javier Rodríguez Soler, responsable global de Sostenibilidad y CIB de BBVA, sostuvo que la transformación del sistema energético requiere “movilizar grandes volúmenes de capital y trabajar junto a los principales inversores” que participan de ese proceso. En esa línea, afirmó: “Nuestra estrategia de inversión en fondos climáticos nos permite identificar oportunidades con antelación, ampliar nuestra capacidad para financiar proyectos de descarbonización y reforzar nuestro papel como socio financiero de referencia en la transición hacia una economía baja en carbono”.

Durante los últimos dos años, BBVA cuadruplicó su inversión en fondos de descarbonización y aceleró el despliegue de esta estrategia. Como parte de ese proceso, también reforzó su colaboración con algunos de los principales gestores internacionales de inversión en transición.