En julio de 2026, la Asignación Universal por Hijo (AUH) experimenta un incremento del 2,15%, correspondiente a la inflación registrada en mayo. Así, el monto bruto que se percibe por cada hijo menor de 18 años se eleva a $148.049. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el monto neto que efectivamente se deposita en la cuenta del beneficiario es de $118.439,20, tras aplicar una retención del 20%. Este sistema de retenciones significa que $29.609,80 permanecen en custodia hasta que se presente la Libreta AUH, documento que acredita el cumplimiento de los requisitos de salud, vacunación y escolaridad de los menores.
El esquema de liquidación que implementa ANSES se mantiene inalterado, dividiendo el pago total en dos partes: el 80% se acredita de manera mensual y automática, mientras que el 20% restante se libera únicamente tras la verificación de los controles mencionados. Este enfoque busca asegurar que los fondos se utilicen adecuadamente en beneficio de los niños. Para aquellos beneficiarios que tienen hijos con discapacidad, el monto bruto asciende a $482.062, lo que implica que el depósito mensual correspondiente es del 80% de esta cifra, es decir, $385.649,60.
Los beneficiarios pueden confirmar tanto el importe como la fecha de cobro a través del portal Mi ANSES, donde deben ingresar su CUIL y clave de la Seguridad Social. En la sección designada para Hijos > Mis Asignaciones, los usuarios pueden acceder a la información personalizada que incluye los montos actualizados. Esto representa un avance significativo en cuanto a transparencia y accesibilidad, facilitando que los titulares conozcan exactamente cuánto percibirán y cuándo.
La actualización del 2,15% en la AUH se alinea con las proyecciones de inflación y refleja la necesidad de adaptarse a las realidades económicas que enfrenta el país. Así, se busca mitigar el impacto que la inflación tiene en los hogares más vulnerables, quienes dependen de esta asistencia para cubrir necesidades básicas. La AUH no solo tiene un efecto directo en la economía familiar, sino que también contribuye a la cohesión social al garantizar que los niños tengan acceso a recursos esenciales.
Es relevante mencionar que, además de la AUH, ANSES también gestiona otras prestaciones relacionadas con la infancia y adolescencia, como la Tarjeta Alimentar. Esta herramienta se acredita de manera automática en la misma cuenta y en la misma fecha que la AUH. Los valores de la Tarjeta Alimentar se actualizan mensualmente, reflejando la composición del grupo familiar y, por ende, ajustándose a las realidades económicas de los beneficiarios.
En resumen, la Asignación Universal por Hijo en julio de 2026 se presenta como un alivio para muchas familias argentinas, pero también como un recordatorio de la lucha continua contra la inflación y la necesidad de políticas públicas efectivas que garanticen el bienestar de los más jóvenes. A medida que el contexto económico sigue siendo un desafío, es fundamental que estas políticas sean sostenibles y adecuadas a las necesidades de la población, asegurando así un futuro más prometedor para las siguientes generaciones.



