Desde enero de 2008, Argentina ha experimentado un déficit comercial con China que supera los 100.000 millones de dólares, según los últimos datos del comercio exterior publicados por el Indec. Este periodo comenzó en el primer mes completo de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y ha estado marcado por un saldo negativo casi continuo durante 217 meses.
Antes de 2008, Argentina mantenía un saldo levemente positivo en su relación comercial con el gigante asiático. Sin embargo, esta tendencia se invirtió y se ha agravado a lo largo de los años, como lo reflejan los promedios anuales del déficit durante las distintas administraciones argentinas, desde el gobierno de CFK hasta el actual de Javier Milei.
A diferencia de otros países sudamericanos como Brasil, Chile y Perú, que han logrado superávits significativos en su comercio con China, Argentina se encuentra en una posición desfavorable. En enero de 2023, el país reportó un superávit comercial total de casi 2.000 millones de dólares, pero frente a China, el saldo fue negativo en más de 1.000 millones. Este déficit se suma a los 100.707 millones acumulados desde 2008, reflejando una relación comercial desbalanceada que plantea desafíos para la economía argentina.



