El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, señaló que el sindicato aguardará a conocer la evolución de la inflación durante septiembre y octubre antes de fijar el porcentaje de aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que reclamará al Gobierno para 2027. La intención de la organización es acordar una posición común con CCOO y presentar una única propuesta sobre la actualización del salario mínimo.
Álvarez se pronunció después de que el secretario general de CCOO, Unai Sordo, afirmara que su sindicato defenderá una suba del SMI superior al 5%. Sordo también había advertido que CCOO no se sentará a negociar próximamente con el Gobierno si antes no se regula la ley para impedir que los incrementos del salario mínimo sean absorbidos por pluses o complementos salariales.
Durante un desayuno informativo organizado por UGT, Álvarez sostuvo que “en estos momentos” el sindicato no está “en condiciones de situar cuál es el aumento” exacto que planteará. En ese sentido, remarcó la necesidad de coordinar la postura con CCOO: “Vamos a trabajar para que haya una única propuesta de las dos organizaciones en relación con la subida del salario mínimo interprofesional”.
El dirigente sindical vinculó el alcance de la exigencia a dos cuestiones: el comportamiento de los precios durante el comienzo del otoño y el cumplimiento estricto, por parte del Ministerio de Trabajo, de las garantías relacionadas con la no absorción de los complementos salariales. UGT considera que ambos factores serán determinantes antes de definir la cifra concreta para el incremento del SMI del próximo año.



