Este lunes, el mercado argentino experimentó movimientos dispares, con un incremento de hasta el 2% en los American Depositary Receipts (ADRs), mientras que los bonos soberanos en dólares enfrentaron una tendencia a la baja. Este panorama se produce en un contexto en el que los inversores globales aguardan con expectativa la conferencia de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, quien podría proporcionar indicios sobre la política monetaria futura. A nivel local, los operadores se preparan para una semana corta debido a los feriados de Pascuas, lo que añade un matiz adicional a la dinámica del mercado.

En el ámbito de los bonos soberanos, la mayoría de los títulos experimentaron caídas, siendo el Bonar 2046 el que lideró las pérdidas con una baja del 0,6%. En contraposición, el Global 2046 mostró un comportamiento positivo, registrando un aumento del 1,2%. Este contraste en el rendimiento de los bonos refleja las tensiones persistentes en la economía argentina, que se ven reflejadas en el riesgo país, el cual, según datos de J.P. Morgan, se mantiene por encima de los 620 puntos básicos, un nivel que representa una clara preocupación para los inversores.

El equipo de Advisory de Puente destacó que la atención de los analistas se centrará esta semana en el informe de recaudación tributaria correspondiente a marzo, que será publicado el miércoles por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Este dato es crucial, ya que permitirá evaluar la capacidad del gobierno para generar ingresos en un contexto económico desafiante, donde la inflación y la incertidumbre política siguen afectando la confianza del consumidor y del inversor.

En paralelo, el gobierno argentino realizó recientemente una segunda licitación de bonos en marzo, donde se colocaron u$s150 millones del nuevo bono soberano en dólares con vencimiento en octubre de 2028 (AO28), que ofrece un cupón del 6% y una tasa interna de retorno efectiva anual (TIREA) de 8,86%. Asimismo, se adjudicaron otros u$s150 millones del bono A027, que presenta una TIREA del 5,12%. Esta estrategia de financiamiento es crucial para el gobierno, que busca sostener la liquidez en un entorno de elevada volatilidad.

En el segmento de bonos en pesos, el gobierno logró adjudicar un total de $11,04 billones, renovando el 138% de los vencimientos que alcanzan los $8 billones. La mayor parte de la demanda se concentró en los bonos ajustados por CER, destacándose el nuevo BONCER con vencimiento en septiembre de 2028, que captó el 44% del total adjudicado, ofreciendo una TIREA de CER +7,75%. Esta preferencia por los bonos ajustados por inflación podría ser un indicativo de que los inversores buscan protegerse contra la erosión del poder adquisitivo debido a la inflación alta que caracteriza a la economía argentina.

Por otro lado, el índice S&P Merval mostró un avance del 1,1%, alcanzando los 2.823.327,74 puntos en pesos, mientras que su equivalente en dólares se mantuvo estable en 1.895,35 puntos. Este crecimiento en el índice puede ser interpretado como una respuesta positiva por parte de los inversores a las noticias sobre el mercado de ADRs y el rendimiento de algunas empresas locales.

Finalmente, los ADRs se posicionaron como los protagonistas del día, con incrementos significativos en sus valores. YPF lideró las subidas con un 2,3%, seguido por Loma Negra con un 2,2% y Transportadora de Gas del Sur, que registró un aumento del 2,1%. En contraste, IRSA fue la única acción que cerró en rojo, con una caída del 0,8%. Este comportamiento diverso en los ADRs refleja la incertidumbre y la variabilidad del mercado, donde los inversores continúan ajustando sus posiciones de acuerdo con las expectativas económicas y políticas.