El gendarme argentino Nahuel Gallo brindó una conmovedora declaración en el marco de la causa que investiga los crímenes de lesa humanidad perpetrados en Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro. En una audiencia virtual que se extendió por más de tres horas, Gallo compartió su experiencia personal tras haber sido detenido ilegalmente en el país caribeño, donde sufrió torturas físicas y psicológicas. Esta fue la primera vez que el gendarme detalló públicamente los tormentos a los que fue sometido, aportando así valiosa información al caso que está siendo llevado adelante por el juez federal Sebastián Ramos y el fiscal Carlos Stornelli.
Gallo, quien está en proceso de convertirse en querellante, formalizó su solicitud en el juzgado hace apenas dos semanas. Fuentes judiciales han señalado que su testimonio ha dejado en claro su condición de víctima y damnificado de los crímenes investigados en este expediente. Este giro en el caso no solo marca un avance significativo en la búsqueda de justicia, sino que también resalta la importancia de las voces de quienes han sufrido en carne propia los abusos del régimen venezolano.
Durante su declaración, Gallo realizó un exhaustivo relato de los eventos que llevaron a su detención y posterior liberación, ocurrida el 1 de marzo. Al ser capturado, los agentes del régimen revisaron su teléfono móvil y encontraron un mensaje en el que criticaba abiertamente a Maduro. Este hallazgo fue suficiente para que Gallo pasara 448 días en condiciones inhumanas en la cárcel de El Rodeo I, donde tuvo que convivir con otros prisioneros extranjeros que, al igual que él, eran considerados como monedas de cambio en el sistema judicial venezolano.
El gendarme no escatimó en detalles al narrar las torturas que enfrentó, momentos que lo llevaron a interrumpir su relato en varias ocasiones debido a la carga emocional del recuerdo. A pesar del llanto, Gallo logró mantener la compostura y continuar con su testimonio, un gesto que refleja su fortaleza y determinación en la búsqueda de justicia. Sus palabras no solo resonaron en la sala del tribunal, sino que también sirven como un potente recordatorio de las atrocidades que se viven en las prisiones venezolanas.
En su declaración, Gallo también explicó cómo fue el día de su liberación, cuando inicialmente pensó que iba a ser trasladado a otro centro de detención. La sorpresa llegó cuando se encontró con representantes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), quienes lo acompañaron en su regreso a Argentina. Este encuentro puso fin a un largo sufrimiento, aunque su libertad fue condicionada a la presentación ante un juzgado en Venezuela, lo que lo convierte en un fugitivo en su propio país.
Por otro lado, se han registrado movimientos en la defensa de Justo José Noguera Pietri, ex comandante de la Guardia Nacional Bolivariana, quien se encuentra prófugo. Su abogado, Fernando Sicilia, solicitó al juez Ramos que requiera el expediente judicial abierto contra Gallo en Venezuela, así como las copias del contenido de su celular. Esta situación evidencia la complejidad del caso y la necesidad de un seguimiento exhaustivo por parte de las autoridades judiciales.
La audiencia también contó con la presencia de la querella, representada por el abogado Tomás Farini Duggan, en nombre del Foro Argentino por la Democracia en la Región (FADER). Este tipo de iniciativas son esenciales para visibilizar la sistemática violación de derechos humanos que ocurre en Venezuela, y el testimonio de Gallo se suma a una larga lista de denuncias que claman por justicia y reparación.
El relato de Nahuel Gallo no solo es un testimonio personal, sino también un llamado a la acción. Su valentía al compartir su experiencia en un contexto tan adverso puede inspirar a otros a romper el silencio y contribuir a la lucha por los derechos humanos en América Latina. En un momento en el que la comunidad internacional mira con atención a Venezuela, testimonios como el de Gallo son cruciales para visibilizar la realidad del sufrimiento de miles de personas en manos de un régimen opresor.



