Este sábado 16 de mayo, los habitantes y visitantes de Punta del Este deben estar preparados para un día variable en lo que respecta al clima. La meteorología anticipa una probabilidad de lluvias del 25% tanto durante el día como en horas de la noche. Esto sugiere que es recomendable llevar un paraguas o algún tipo de protección ante posibles precipitaciones.
A lo largo de la jornada, la nubosidad será una constante, alcanzando un 93% en el día y un notable 99% durante la noche. Esta elevada cobertura nublada puede afectar tanto la luminosidad natural como la temperatura, que se espera que oscile entre un máximo de 14 grados y un mínimo de 11. Con estas condiciones, los rayos UV se mantendrán en un nivel moderado, llegando hasta 2, lo que significa que, aunque el sol no brille intensamente, es aconsejable protegerse adecuadamente si se planea estar al aire libre.
Las ráfagas de viento también jugarán un papel importante en la jornada, con velocidades que alcanzarán los 32 kilómetros por hora durante el día y hasta 37 kilómetros por hora en la noche. Este fenómeno es característico de Punta del Este, una ciudad que se asienta entre el Río de la Plata y el Océano Atlántico, lo que provoca un clima templado y ventoso, especialmente en comparación con otras áreas urbanas de Uruguay.
Punta del Este es conocida por sus estaciones bien marcadas, donde los veranos no son excesivamente calurosos y los inviernos tienden a ser frescos. En enero, cuando se registra la temperatura más alta, los valores alcanzan un promedio de 26 grados, mientras que en julio, el mes más frío, las temperaturas no suelen bajar de 8 grados. Esto contribuye a que la ciudad sea un destino atractivo durante todo el año, aunque su clima variable puede sorprender a quienes no están familiarizados.
El clima de Uruguay, en general, se clasifica como templado-húmedo, con una clara distinción entre estaciones. A pesar de las temperaturas promedio anuales que rondan los 17 grados, la variación geográfica en el país es notable. Las regiones del noroeste, como Artigas y Salto, tienden a ser más cálidas, mientras que el sureste, donde se encuentran Montevideo y Maldonado, presenta un clima más fresco, con medias de alrededor de 16 grados.
La influencia del océano en el clima uruguayo también se manifiesta en una doble temporada de lluvias, que ocurre durante la primavera-verano y el otoño. Este fenómeno, combinado con los fuertes vientos que caracterizan al país, contribuye a que los veranos sean menos extremos que en otras latitudes y que los inviernos sean más frescos, a menudo acompañados de heladas. De hecho, en un solo mes, Uruguay puede experimentar hasta 25 episodios de heladas, lo que resalta la variabilidad de su clima.
Recientemente, el país vivió un episodio histórico cuando, el 15 de enero de 2022, se registró una temperatura récord de 44 grados en Florida, igualando un antiguo registro de 1943. Por otro lado, la temperatura más baja se registró en Mercedes, alcanzando -7.6 grados en 2007. Sin embargo, los científicos advierten que el cambio climático podría incrementar la temperatura promedio del país hasta en tres grados para el año 2100, lo que plantea serios desafíos para el futuro del clima en Uruguay y en la región.



