En un emocionante desenlace que tuvo lugar en la localidad de Alcaraz, en la provincia de Albacete, Natalia Fischer y Alberto Barroso se han coronado como los nuevos campeones nacionales de gravel en el Campeonato de España que se celebró este sábado. Este evento, que fue parte de la Gran Fondo Sierra de Alcaraz, reunió a más de 700 ciclistas de diversas categorías, convirtiéndose en un espectáculo deportivo que atrajo la atención de aficionados y expertos en ciclismo.

El recorrido masculino, que abarcó 120 kilómetros, comenzó con casi 40 ciclistas compitiendo en un grupo compacto durante los primeros tramos de la competencia. Sin embargo, la situación cambió drásticamente en la subida a Carboneras, donde el grupo comenzó a desintegrarse y solo un puñado de corredores, entre ellos David Valero, Alberto Barroso, y Raúl Rodríguez, se mantuvieron en la cabeza de la carrera. En el paso por Masegoso, estos tres, junto a otros competidores como Luis Francisco Pérez, Aniol Morell, y Francisco Crespí, comenzaron a definir la lucha por el título.

A medida que la carrera avanzaba hacia su etapa final, Barroso y Valero se desmarcaron del resto, estableciendo un emocionante duelo que culminó en un largo sprint por las calles de Alcaraz. Finalmente, Barroso logró imponerse, superando al medallista olímpico Valero y llevándose el título nacional, mientras que Raúl Rodríguez completó el podio en la categoría élite, demostrando su capacidad y destreza en la competición.

Por su parte, la prueba femenina, que abarcó 93 kilómetros, también ofreció momentos destacados. Natalia Fischer se destacó en la subida más dura de la jornada, donde logró despegarse de su única competidora, Maier Olano, quien, aunque intentó seguir su ritmo, fue neutralizada durante el recorrido. Fischer no solo demostró su fortaleza, sino que también mostró una estrategia impecable al manejar el ritmo de su carrera, lo que la llevó a cruzar la meta en primer lugar. En la lucha por el podio, Lidia Castro se posicionó en segundo lugar, llevándose el título en la categoría junior, mientras que Marta Beti completó el trío de honor en un merecido tercer puesto, siendo la campeona Sub-23.

En el ámbito masculino, otros competidores también brillaron en sus respectivas categorías. Raúl López, quien finalizó en la sexta posición general, se consagró campeón junior, mientras que Francisco Crespí se llevó el título en la categoría Sub-23. La competencia fue intensa, con ciclistas como Amadeo Ferrer, Antonio Ramos y Óscar Valdepeñas logrando títulos en las categorías de máster, añadiendo su nombre a la lista de campeones nacionales.

De igual forma, entre las féminas, Lydia Ruiz se destacó en máster 30A, mientras que Cristina Barrajón y Belén López lograron los títulos en máster 30B y máster 40A, respectivamente. Cada uno de estos logros resalta no solo el talento individual de las ciclistas, sino también el crecimiento del gravel como modalidad deportiva en España, que sigue ganando adeptos y fomentando la competencia a niveles cada vez más altos.

El Campeonato de España de gravel no solo fue un evento deportivo, sino también una celebración de la comunidad ciclista, uniendo a competidores de diversas categorías y edades en una jornada memorable. Con este tipo de competencias, se espera seguir promoviendo el ciclismo en su totalidad, así como incentivar a nuevas generaciones a participar en este apasionante deporte.