Gerardo Bedoya se ha consolidado como una figura emblemática en Racing Club, donde su contribución fue vital para la obtención del Torneo Apertura 2001, en el destacado equipo dirigido por Mostaza Merlo. Su carácter combativo y su célebre gol en el empate 1-1 contra River Plate en Avellaneda no solo fue crucial para el campeonato, sino que también marcó el fin de 35 años sin títulos para el club. A pesar de la alegría por la victoria, el ex jugador lamenta que no pudieron celebrar como se debía debido a la situación del corralito en Argentina, que los obligó a regresar a Colombia al día siguiente.

A lo largo de su carrera, Bedoya dejó su huella en varios equipos, tanto en Colombia como en el extranjero. Comenzó en Deportivo Pereira y vistió las camisetas de clubes como Colón, Boca Juniors y Atlético Nacional, entre otros, antes de retirarse a los 39 años. Aunque reconoce que su paso por Boca fue breve, destaca la importancia de haber sido parte de una institución de tal magnitud en el fútbol argentino.

Además de su trayectoria exitosa, Bedoya también es conocido por un récord poco envidiable: es el jugador con más expulsiones en la historia del fútbol, acumulando 46 tarjetas rojas. Aunque no se siente orgulloso de esta marca, la acepta como parte de su carrera. Actualmente, se encuentra en la búsqueda de nuevas oportunidades en el ámbito del fútbol, tras haber trabajado como asistente técnico en Unión Magdalena. A pesar de estar alejado del campo, confiesa que extraña la adrenalina de ser jugador, afirmando que, si pudiera, le encantaría volver a vivir esa experiencia.