El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España ha confirmado que el conocimiento de lenguas oficiales, como el catalán, no será un requisito indispensable para obtener la autorización inicial de residencia y trabajo en el marco de la regularización extraordinaria en curso.

La aclaración surge tras el anuncio del Govern catalán, que había propuesto que el dominio del idioma se tuviera en cuenta al momento de renovar la autorización. Sin embargo, desde el ministerio se enfatizó que el texto del real decreto, aún en proceso de aprobación, no incluirá esta exigencia como condición para la concesión del permiso inicial.

El proyecto de regularización está destinado a extranjeros que residan en España desde antes del 31 de diciembre y que puedan demostrar la ausencia de antecedentes penales. Se precisó que, aunque se podrán considerar diversas aportaciones al texto, el aprendizaje de idiomas no será un requisito obligatorio. A partir del primer año de vigencia del permiso, se podrán solicitar prórrogas, las cuales requerirán un informe de integración de servicios sociales, que sí tomará en cuenta el conocimiento de lenguas oficiales, pero no como un requisito previo para la regularización.