La International Football Association Board (IFAB) y la FIFA han decidido reforzar su postura frente al racismo en el fútbol, considerando la implementación de una regla que prohibiría a los jugadores cubrirse la boca durante las charlas con rivales en el campo de juego. Esta iniciativa, conocida de manera no oficial como la ‘ley Vinícius’, podría estar en vigor antes de la próxima Copa Mundial, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá. La medida surge a raíz de una creciente preocupación por las conductas discriminatorias en el deporte, así como de episodios recientes que han destacado la necesidad de priorizar la lucha contra el racismo a nivel global.

Durante la 140ª Reunión General Anual realizada en Gales, se comunicó que se realizarán consultas para establecer acciones frente a aquellos jugadores que se cubran la boca al dirigirse a sus oponentes. Aunque no se han detallado todos los aspectos de la iniciativa, se anticipa que el árbitro podría sancionar con tarjeta amarilla a quienes incurran en esta conducta. Este enfoque se enmarca dentro del contexto de la defensa contra el racismo, especialmente tras los incidentes que involucraron al brasileño Vinícius Júnior, subrayando el compromiso de la FIFA de crear un entorno libre de discriminación en el fútbol: “No hay lugar para el racismo en nuestro deporte”. La tarjeta amarilla sería solo el primer paso en una futura estrategia de sanciones.

Además de esta medida, la IFAB también abordó la problemática del abandono de Senegal durante la final de la Copa África, acordando iniciar un análisis sobre las respuestas reglamentarias en situaciones donde un equipo decide dejar el campo como forma de protesta. Por otra parte, se reafirmaron las normas relacionadas con los penales, detallando cómo se manejarán los casos de ‘doble toque’ accidental. Finalmente, se introdujeron ajustes para mejorar la fluidez del juego, como sanciones en caso de demoras intencionales en los saques de banda o de meta, buscando así optimizar la dinámica de los partidos.