En una jornada marcada por la expectativa, el Alianza Atlético de Perú y el Tigre argentino se enfrentaron en el estadio Miguel Grau del Callao, dando inicio a la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026. El encuentro, disputado el martes pasado, culminó con un empate 1-1, resultado que refleja las aspiraciones de ambos equipos en este certamen continental. Para el conjunto peruano, este partido significó el regreso a un torneo internacional tras más de diez años de ausencia, lo que lo convierte en un hito significativo en su historia reciente.

El Alianza Atlético, que juega en la ciudad de Sullana, se preparó con mucho entusiasmo para este enfrentamiento, sabiendo que debía hacer valer su localía ante un rival con una trayectoria más sólida en competiciones internacionales. Desde el comienzo, Tigre mostró su intención de llevarse los tres puntos, intentando abrir el marcador rápidamente. Apenas se habían cumplido nueve minutos cuando Ignacio Russo, delantero del equipo argentino, logró marcar el primer gol del partido. Este tanto fue validado tras la revisión del VAR, generando controversia entre los jugadores peruanos que reclamaron una posible falta.

A pesar de verse en desventaja, el Alianza Atlético no se dio por vencido y rápidamente buscó la manera de igualar el marcador. Hernán Lupu, capitán del equipo local, fue uno de los más activos en el ataque, con un remate que fue detenido por el eficaz portero de Tigre, Felipe Zenobio. A medida que avanzaba el primer tiempo, las fricciones comenzaron a aumentar, reflejando la intensidad del encuentro. Lupu, en particular, fue objeto de varias faltas que evidenciaron la presión que ambos equipos estaban dispuestos a ejercer para obtener el control del juego.

La segunda mitad del partido se presentó con un Tigre decidido a ampliar su ventaja. Elías Cabrera, uno de los mediocampistas más destacados del equipo argentino, intentó encontrar el segundo gol, aunque su falta de puntería resultó un obstáculo. Aun así, la emoción del encuentro no disminuyó, con ambos equipos llevando a cabo jugadas ofensivas que mantenían a los espectadores al borde de sus asientos. Los remates de Jabes Saralegui y de nuevo de Russo generaron expectativa, aunque todos se fueron desviados de la portería peruana.

A la mitad del segundo tiempo, el Alianza Atlético logró su recompensa. Valentín Robaldo, quien había ingresado como sustituto, encontró la oportunidad perfecta para marcar el empate a los 28 minutos, desatando la euforia entre los hinchas locales. Este gol fue un claro reflejo de la determinación del equipo peruano por no rendirse y buscar su lugar en la competencia internacional. La respuesta al empate por parte de Tigre fue inmediata, pero el esfuerzo de ambos conjuntos por romper la igualdad resultó infructuoso.

En los momentos finales del encuentro, la tensión aumentó cuando Joaquín Lasso, capitán de Tigre, recibió la segunda tarjeta amarilla, siendo expulsado del partido. Esta situación dejó al equipo argentino con un jugador menos, complicando sus esfuerzos por encontrar el gol de la victoria. La igualdad en el marcador final fue un reflejo de un partido bien disputado, donde ambos equipos mostraron su potencial, pero también sus limitaciones en el área rival.

De cara a las próximas fechas, Alianza Atlético se preparará para enfrentar al América de Cali el 15 de abril, mientras que Tigre se medirá con Macará en un duelo que promete ser igual de intenso. El resultado de este primer encuentro dejará lecciones valiosas para ambos equipos en su camino por avanzar en la Copa Sudamericana, un torneo que exige lo mejor de cada participante.