El reciente torneo AAT Challenger en Córdoba se ha convertido en un escenario revelador para el joven tenista argentino Segundo Goity Zapico, quien, a pesar de no haber planeado inicialmente su participación, ha logrado destacar en el circuito. Su historia es un claro ejemplo de cómo la perseverancia y la flexibilidad pueden abrir puertas inesperadas en el mundo del deporte. A sus 20 años, Goity, que se encuentra en el puesto 1320° del ranking ATP, tuvo la oportunidad de hacer su debut en el cuadro principal de un ATP Challenger gracias a una baja de último momento que le permitió entrar en la competencia.
El pampeano, originario de un pequeño pueblo llamado Intendente Alvear, comenzó su trayectoria en el tenis a una edad temprana. A pesar de que en su localidad solo había un par de canchas de tenis, su interés por el deporte se fue afianzando con el tiempo. “A los 12 o 13 años me di cuenta de que era más competitivo que los demás chicos de mi zona y decidí participar en torneos en otras partes del país”, recuerda Goity. Esa decisión lo llevó a descubrir un panorama mucho más amplio y competitivo en el tenis, donde se encontró con una gran cantidad de jugadores talentosos.
La familia de Segundo tomó una decisión crucial cuando él tenía 14 años: mudarse a Tandil, un lugar considerado una de las mecas del tenis argentino. Este cambio no fue fácil, pero la presencia de un sólido grupo de amigos y entrenadores facilitó su adaptación. “Al principio fue duro, pero los entrenadores eran excelentes personas además de ser profesionales en el tenis”, afirmó el joven tenista. En la Academia Tandil Tenis, Goity tuvo la suerte de ser guiado por Marcelo Gómez, un reconocido entrenador que ha trabajado con grandes figuras del tenis argentino.
Con el tiempo, Segundo comenzó a competir en el circuito nacional de la Asociación Argentina de Tenis y, tras la pandemia, dio el salto al ámbito junior, donde rápidamente se destacó. Su primera gran victoria fue en un torneo J60 en Brasil, lo que lo impulsó a comprometerse seriamente con su carrera deportiva. “Fue un punto de inflexión para mí”, enfatiza, mostrando la determinación que lo caracteriza.
Apodado “El Paisa”, Goity logró alcanzar el puesto 66 en el ranking ITF Junior, una hazaña que le permitió participar en tres de los cuatro Grand Slams de su categoría. “Fue una experiencia increíble, enfrenté a chicos que ahora son parte de los mejores del mundo”, relata con entusiasmo. Además, tuvo la oportunidad de entrenar con otros jóvenes talentos, lo que le dio una perspectiva valiosa sobre el alto nivel de competencia que existe a nivel internacional.
En medio de su crecimiento deportivo, Segundo también ha priorizado su formación académica. Este año, decidió mudarse a Estados Unidos para estudiar en la Florida Atlantic University, donde cursa una carrera en Negocios Internacionales y sigue compitiendo en tenis. “Al principio no quería dejar el tenis en Argentina, pero entendí que era una buena oportunidad para equilibrar mis estudios con mi pasión”, explica. Ahora, con su participación en el Challenger de Córdoba, ha demostrado que su talento y dedicación están dando sus frutos, y su sueño de consolidarse en el circuito profesional sigue vivo.
La historia de Segundo Goity Zapico es un recordatorio de que el camino hacia el éxito en el deporte está lleno de giros inesperados y oportunidades que pueden surgir en cualquier momento. Con un futuro prometedor por delante, el joven tenista argentino continúa trazando su propio destino en el competitivo mundo del tenis.



