Real Madrid derrotó este sábado por 93-89 a Olympiacos BC y se consagró campeón de la primera edición de la Supercopa de la Euroliga, disputada en el Etihad Arena de Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos. El resultado también le permitió al conjunto madrileño tomarse una revancha, aunque parcial, de la derrota sufrida ante el equipo griego en la última final por el título de campeón de Europa.

El partido comenzó con muchas imprecisiones y bajos porcentajes de acierto frente al aro. En ese contexto, Walter Tavares se destacó en los rebotes ofensivos y Real Madrid llegó a imponerse 4-8 a mitad del primer cuarto. Olympiacos reaccionó con un triple de Aleksander Vezenkov, mientras que Timothé Luwawu-Cabarrot respondió desde una esquina, tras una asistencia de Damian Jones, para mantener el intercambio de lanzamientos exteriores.

Los aciertos de Kostas Papanikolaou permitieron que el equipo griego igualara el marcador 11-11. Sin embargo, Jaime Pradilla volvió a darle impulso al conjunto español con un lanzamiento de tres puntos, y luego Sergio Llull y Facu Campazzo ampliaron la ventaja desde el perímetro. El marcador quedó 12-20 cuando faltaban 2 minutos y 2 segundos para el cierre del período, lo que llevó al entrenador de Olympiacos, Georgios Bartzokas, a solicitar un tiempo muerto.

La pausa no modificó de inmediato el desarrollo del juego. Campazzo volvió a ser protagonista con una asistencia para Tavares, quien definió una acción de contraataque, mientras que Tyler Dorsey concentró buena parte de las ofensivas de Olympiacos. Del otro lado, Llull asumió la marca sobre el jugador griego. El primer cuarto terminó con Real Madrid al frente por 15-24 y una falta técnica señalada a Bartzokas al inicio del siguiente tramo.