El Asisa Joventut derrotó este sábado por 96-84 al Kosner Baskonia en la primera semifinal de la Supercopa Endesa Badalona 2026 y se clasificó para la definición del torneo. El triunfo le permitió al conjunto anfitrión volver a disputar la final después de casi cuatro décadas y desató la celebración en el Olímpic, que volvió a vivir una noche especial.

El equipo dirigido por Dani Miret superó un partido intenso, con distintas alternativas y rachas favorables para ambos conjuntos. La resistencia del Kosner Baskonia fue finalmente neutralizada por el conjunto verdinegro, que volverá a luchar por un título que no consigue desde 1986.

El Joventut no alcanzaba la final de la Supercopa Endesa desde 1987, cuando perdió frente al Barça en Vigo. Con la victoria de este sábado, la institución dejó atrás esa larga espera y también el historial adverso que pesaba sobre el equipo anfitrión en el torneo.

Una de las claves del triunfo estuvo en el rendimiento de sus bases. Nico Laprovittola condujo al equipo con autoridad, combinó lectura de juego y eficacia desde el perímetro y terminó el encuentro con 27 puntos. El argentino, además, es el dueño de las marcas históricas de triples, con siete, y asistencias, con 14, en un solo partido de la competición.

También fue determinante la experiencia de Ricky Rubio, cuyo aporte permitió al Joventut conservar el orden táctico en los momentos más exigentes de la semifinal. Con su participación, el base extendió además una racha de dos décadas sin derrotas en la Supercopa Endesa.