La Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP) ha establecido los salarios básicos que regirán para el personal doméstico a partir de mayo de 2026, en un contexto de expectativa ante la próxima negociación paritaria. Este ajuste, que se enmarca en un proceso de revisión que busca equilibrar las condiciones laborales del sector, se realizó a través de la Resolución 2/2025, la cual implementó un incremento total del 3% en dos etapas. Este aumento, además, se complementó con la entrega de sumas extraordinarias que varían según la carga horaria de cada trabajadora.
El esquema de aumento se estructuró en dos incrementos del 1,5% cada uno, el primero de los cuales se aplicó en febrero tomando como base los salarios mínimos de enero, y el segundo se implementó en marzo, calculado sobre las nuevas cifras. Esta revisión salarial fue acordada el 24 de febrero durante una reunión plenaria de la CNTCP, en la que participaron representantes de trabajadores, empleadores y del Estado, destacando la importancia del diálogo en la búsqueda de un equilibrio entre las partes.
Los nuevos salarios básicos se dividen en diferentes categorías según las funciones desempeñadas. Por ejemplo, para la primera categoría, que incluye tareas de supervisión, el salario por hora se establece en $4.013,30 con retiro y $4.382,63 sin retiro, lo que implica un ingreso mensual de $556.024,77. La segunda categoría, que abarca tareas específicas, presenta un salario de $3.807,86 por hora con retiro y $4.161,54 sin retiro, lo que se traduce en un ingreso mensual correspondiente.
En cuanto a las categorías inferiores, se establece que para los caseros, el salario por hora es de $3.599,87, con un ingreso mensual de $455.160,14. Para las tareas de cuidado, con retiro se pagará lo mismo que para los caseros, y sin retiro, la hora se remunerará en $4.012,14, lo que equivale a $505.578,35 mensuales. Por último, en la quinta categoría, dedicada a tareas generales, se estipula un salario de $3.348,33 por hora con retiro y $3.599,87 sin retiro.
Adicionalmente, durante el mes de abril, se realizó una liquidación extraordinaria no remunerativa, que se distribuyó de manera diferida de acuerdo con las horas trabajadas. Para las jornadas de hasta 12 horas semanales, el monto fue de $8.000; entre 12 y 16 horas, se pagaron $11.500; y para aquellos que trabajaron más de 16 horas semanales o que no tienen retiro, se otorgaron $20.000. Sin embargo, este pago extraordinario no se ha decidido aún para mayo, lo que genera incertidumbre entre los trabajadores del sector.
Es importante destacar que el ingreso final no se limita únicamente al salario básico de cada categoría. Existen componentes adicionales que deben ser considerados y que son obligatorios para los empleadores. Uno de estos elementos es el reconocimiento de la antigüedad, que proporciona un adicional del 1% por cada año de servicio en el mismo hogar. Así, una empleada que cuente con cinco años de antigüedad recibirá un 5% adicional sobre su salario base, lo que contribuye a mejorar su situación económica.
Por último, también se contempla el plus por zona desfavorable, que puede alcanzar hasta el 30%, aunque su aplicación varía dependiendo de la ubicación geográfica, lo cual no se aplica de manera uniforme en todo el país. Además, se deben tener en cuenta los aportes y contribuciones obligatorias que el empleador debe realizar, los cuales se ven afectados por la carga horaria y son parte de las obligaciones legales que deben cumplirse en el ámbito laboral del personal doméstico. En este sentido, se espera que las próximas negociaciones paritarias puedan traer mejoras adicionales para el sector, que históricamente ha enfrentado condiciones laborales desiguales.



