En un evento cultural de gran relevancia, tres obras inéditas del icónico artista catalán Joan Miró, quien vivió entre 1893 y 1983, serán exhibidas en París antes de su subasta en Antibes. Las obras, que incluyen dos murales y una pintura ovalada, están valoradas en un rango que oscila entre los 30.000 y 400.000 euros. La exhibición se llevará a cabo hasta el 3 de abril como parte del Salón del Dibujo, un evento significativo que reúne a amantes del arte y coleccionistas en la capital francesa.

Las obras en cuestión datan de 1971 y 1972 y fueron encargadas por los marchantes de arte Aimé y Marguerite Maeght para adornar las barandillas de un apartamento en París. Los murales, que presentan un tamaño imponente de 86 centímetros de alto por más de cuatro metros de largo, capturan la esencia del estilo único de Miró, que se caracteriza por el uso de asteriscos, puntos y líneas que revelan su universo artístico. La casa de subastas Metayer-Mermoz se encarga de la exhibición y posterior venta, lo que añade un aire de expectación a este evento.

Matthieu de Saluces, el subastador de Metayer-Mermoz, comentó sobre la singularidad de estas obras, describiéndolas como “una especie de dibujo preparatorio” para las barandillas del apartamento, cuyo recubrimiento se realizó con plexiglás. Este material era una elección común en las obras de otros artistas contemporáneos, como el francés Edmond Vernassa, quien era amigo de los Maeght y estuvo involucrado en el proceso de creación de estas obras. La relación personal entre los artistas y los marchantes de arte añade una capa de profundidad a la historia detrás de estas piezas.

Un aspecto fascinante de esta historia es cómo las obras permanecieron en el anonimato durante varias décadas, guardadas en el taller de Vernassa. La familia del artista recordó haber encontrado dos dibujos en un tubo, y al desenrollarlos, Mermoz identificó al instante el trazo característico de Miró, lo que subraya la relevancia de este descubrimiento. De Saluces enfatizó que estas obras han estado en el olvido durante al menos 30 años, si no más, lo que convierte su aparición en un evento significativo para los coleccionistas y aficionados al arte.

Además de los murales, la subasta incluirá un pequeño ‘dibujo oval’ que representa un loro multicolor dentro de la silueta de un sol. Esta obra fue creada por Miró para la Oficina de Turismo de Mallorca y está valorada entre 30.000 y 50.000 euros. La diversidad de estas obras refleja la versatilidad de Miró como artista, capaz de adaptarse a diferentes formatos y necesidades sin perder su esencia creativa.

La exhibición de estas tres obras culminará en Antibes, donde serán mostradas al público el fin de semana del 18 y 19 de abril, justo antes de su subasta. Se estima que el valor conjunto de las piezas podría alcanzar entre 430.000 y 850.000 euros. Este evento no solo representa una oportunidad para adquirir obras de uno de los grandes maestros del arte moderno, sino que también marca un momento de redescubrimiento y apreciación de la obra de Joan Miró, cuyas contribuciones al mundo del arte siguen resonando en la actualidad.