Maggie Gyllenhaal ha decidido dar un giro contemporáneo a la figura de Mary Shelley con su nueva película ¡La Novia!, que se adentra en la complejidad de la mujer monstruosa, un concepto que ha resonado a través de los siglos. La historia, inspirada en el clásico Frankenstein; o el moderno Prometeo, destaca la conexión entre la creadora y su creación, y se sitúa en un contexto que oscila entre el horror y la reflexión sobre el amor y la identidad.
La película, que Gyllenhaal escribió y dirigió, incorpora elementos de varios géneros y estilos narrativos, creando una experiencia cinematográfica vibrante que incluye momentos de música animada. A pesar de que en ocasiones la narrativa puede parecer desarticulada, el filme logra mantener el interés del espectador gracias a la actuación de un elenco talentoso y carismático, que aporta energía a cada escena.
Uno de los aspectos más intrigantes de ¡La Novia! es la representación de Mary Shelley, interpretada por Jessie Buckley. Esta versión de Shelley se presenta como una figura enigmática, atrapada en un limbo existencial, mientras observa los acontecimientos desde una perspectiva única. En su búsqueda de explorar la conexión entre lo monstruoso y lo humano, la película también presenta a Frank, el monstruo de Frankenstein, quien, interpretado por Christian Bale, busca la compañía de una científica en el Chicago de los años 30. Con esta obra, Gyllenhaal invita al público a reflexionar sobre la dualidad del ser humano y el legado de las mujeres en la literatura.


