La entrañable historia de Hachiko, el perro Akita que se convirtió en un símbolo de lealtad en Tokio, trasciende la ficción de la película "Siempre a tu lado". En la década de 1920, este fiel canino aguardaba día tras día en la estación de Shibuya el regreso de su dueño, el profesor Hidesaburo Ueno, quien falleció repentinamente en 1925.
Desde su nacimiento en 1923 en una granja de la prefectura de Akita, Hachiko llegó a la vida de Ueno gracias a la insistencia de su hija, quien vio en el cachorro la oportunidad de sumar un nuevo miembro a la familia. Aunque al principio Ueno se mostró reticente, pronto se encariñó con el perro, formando un vínculo inquebrantable que conmovió a quienes observaban su rutina diaria.
La tragedia llegó cuando el profesor Ueno sufrió una hemorragia cerebral que puso fin a su vida. A pesar de su ausencia, Hachiko continuó asistiendo a la estación cada tarde, ignorando el paso del tiempo y la realidad de su pérdida. Su devoción fue tan profunda que los comerciantes y vecinos comenzaron a alimentarlo y cuidarlo. Así, Hachiko se convirtió en una leyenda de Tokio, y su historia de fidelidad resonó en el corazón de miles, inspirando películas y homenajes en todo el mundo. En 1934, se erigió una estatua en su honor en el mismo lugar donde aguardaba, perpetuando su memoria como un símbolo eterno de amor y lealtad.



